Los Mossos alertan del repunte del tráfico ilegal de perros en la AP-7: “Puede ser un foco de posibles enfermedades”

 
Por Sebas Pascual. 12 agosto 2026
Imagen: Perros incautados por las autoridades policiales en su paso por la AP-7 / Mossos d'Esquadra

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El tráfico ilegal de animales vuelve a preocupar a los Mossos d'Esquadra. La policía catalana ha detectado un repunte, especialmente del tráfico de perros, a través de la AP-7, una de las principales vías de entrada a España desde Europa. Los investigadores advierten de que esta actividad, relacionada con organizaciones criminales, puede suponer un problema sanitario tanto para el bienestar de los animales como para las propias personas.

La investigación, liderada por la Unidad Regional de Medio Ambiente (URM) de los Mossos en Girona, se ha intesificado en los últimos meses. Según explica el jefe de la unidad, Toni Martín, la enorme rentabilidad económica que sacan de ello, hace que las redes criminales apuesten por hacer negocio con el tráfico de animales, especialmente de cachorros de las razas más demandadas.

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El método que utilizan las mafias para introducir a los perros en España

La AP-7 se ha convertido en un punto estratégico para las mafias que se dedican a traficar con animales por su conexión directa con la frontera francesa.

Los Mossos explican que “las organizaciones utilizan esta ruta para trasladar cachorros criados en países del este de Europa e introducirlos en España, donde posteriormente son vendidos a particulares o a intermediarios”. Las razas que normalmente más se ven, son las que tienen mayor demanda en el mercado, especialmente en cachorros, como los chihuahua, teckel, labrador o golden retriever, cuyo elevado precio hace extremadamente rentable el tráfico para las mafias. En algunos casos, incluso de cachorros que no superan el requisito mínimo de dos meses de edad.

Se han multiplicado los controles tanto a transportistas sospechosos como a empresas que cuentan con autorización para mover animales entre distintos países. El objetivo es comprobar que la documentación sanitaria y de transporte cumple con la normativa y detectar posibles irregularidades antes de que los perros lleguen a su destino.

Un negocio clandestino que multiplica por 20 el beneficio de las mafias

La principal razón por la que estas organizaciones siguen operando es el enorme beneficio económico que obtienen con cada venta. Según los Mossos, algunos traficantes compran cachorros por alrededor de 100 euros en sus países de origen que acaban vendiendo a intermediario por cerca de 500 euros. En algunos casos, los animales acaban comercializándose incluso, por cifras cercanas a los 2.000 euros a compradores que desconocen su procedencia y la falta de análisis sanitarios.

Ese enorme margen de beneficio convierte el tráfico ilegal de animales en una actividad especialmente lucrativa. De acuerdo con la URMA, las ganancias pueden multiplicarse entre diez y veinte veces respecto al coste inicial del perro, una cifra que explica por qué estas redes continúan asumiendo el riesgo de ser descubiertas.

Además de los riesgos sanitarios que implica, no hay que olvidar que el tráfico supone un importante problema de bienestar animal. Los cachorros suelen ser separados de sus madres de forma prematura y sometidos a largos desplazamientos para una vez llegados a España, ser vendidos.

Imagen: Algunos de los cachorros incautados por los Mossos / Mossos d'Esquadra

Los Mossos piden extremar las precauciones antes de comprar un cachorro

Más allá de los problemas de bienestar animal y el fraude económico de la actividad, el aspecto que más preocupa a los Mossos son las consecuencias sanitarias de este tráfico ilegal. Muchos de los perros llegan sin haber pasado los controles veterinarios exigidos o con documentación irregular, lo que aumenta el riesgo de introducir enfermedades.

Los agentes reconocen que algunos animales incluso mueren durante el transporte debido a las malas condiciones del viaje, mientras que otros desarrollan problemas de salud semanas o meses después de haber sido vendidos. Según explica Toni Martín, “muchos compradores creen que los cachorros cumplen con todas las garantías sanitarias, cuando, en realidad, desconocen cómo ha sido criado y cuál es su historial veterinario”.

Ante esta situación, la policía catalana insiste en que es fundamental extremar la precaución antes de adquirir un perro. Se recomienda desconfiar de ofertas que suenen especialmente llamativas, exigir siempre la documentación sanitaria y el microchip y comprobar el origen del animal antes de formalizar la compra.

Los Mossos también recuerdan que la Unidad Regional de Medio Ambiente mantiene controles periódicos sobre el transporte de animales para detectar posibles irregularidades y frenar la actividad de estas organizaciones criminales. Sin embargo, el elevado volumen de vehículos que circulan cada día por la AP-7 convierte esta labor en un importante desafío.

Por ello, los agentes consideran que la colaboración ciudadana tiene que ser clave. Acudir únicamente a sitios autorizados o apostar por la adopción son algunas de las medidas que mejor pueden contribuir a reducir el tráfico de animales de origen dudoso y dificultar la actividad de unas mafias que continúan obteniendo beneficios a costa del bienestar de los cachorros.

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