Muchos gatos desarrollan problemas urinarios sin que sus dueños lo noten: cómo detectarlo antes de que empeore

 
Por Laura García, Veterinaria en medicina felina. 25 julio 2026

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Los gatos tienen una extraordinaria capacidad para ocultar el dolor y el malestar, un comportamiento heredado de sus antepasados salvajes que les permitía no mostrar signos de debilidad frente a posibles depredadores. El problema es que, en casa, esa estrategia puede hacer que muchas enfermedades pasen desapercibidas hasta que ya están avanzadas.

Entre ellas destacan los trastornos urinarios, uno de los problemas de salud más frecuentes en los felinos. Aunque al principio suelen provocar cambios muy sutiles, aprender a reconocer esas primeras señales puede marcar la diferencia y evitar complicaciones que, en algunos casos, llegan a convertirse en una urgencia veterinaria.

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Las señales que muchos cuidadores pasan por alto y pueden indicar un problema urinario

Las señales de FLUTD (enfermedad del tracto urinario inferior felino) que muchos cuidadores de pequeños felinos pueden pasar por alto se deben a que, generalmente, el gato continua comiendo, jugando e interactuando como de costumbre.

Sin embargo, estos gatos comienzan a presentar signos relacionados con el momento de usar el arenero, como visitas frecuentes al mismo, entrando y saliendo del arenero sin apenas orinar, maúllan mientras están en la bandeja, otros se encuentran en el arenero mucho tiempo agachados haciendo esfuerzos, aparecen pequeñas gotas de sangre, micciones fuera del arenero, exceso de lamido de la zona genital y cambios en el comportamiento como esconderse más de lo normal o volverse más irritables, pues los principales signos de FLUTD en gatos son los siguientes:

  • Sangre en orina (hematuria).
  • Dolor en la micción (estranguria).
  • Dificultad en la micción (disuria).
  • Micciones frecuentes de poco volumen (polaquiuria).
  • Micciones fuera de la bandeja del arenero (micción inadecuada).

Las razones por las que tantos gatos desarrollan problemas urinarios

Los pequeños felinos son unos animales que tienden a beber poca agua y estar levemente deshidratados, algo que predispone al desarrollo de problemas urinarios pues la orina se encuentra más concentrada, un factor de riesgo para el desarrollo de cristales o cálculos en el tracto urinario.

Por otro lado, la falta de actividad y el sedentarismo que caracteriza a muchos gatos de hogar, especialmente a los que tienen cierto sobrepeso u obesidad también predispone al desarrollo de problemas urinarios como la cistitis idiopática felina.

Por último, una alimentación con abundante pienso seco y escasa comida húmeda también predispone al desarrollo de problemas urinarios por fomentar aún más la deshidratación.

Los problemas urinarios más habituales que pueden afectar a tu gato

Los problemas urinarios en los gatos se conocen como FLUTD o enfermedad del tracto urinario inferior felino y consisten en un grupo de patologías que afectan a las vías urinarias bajas de nuestros gatos, es decir, la vejiga y la uretra. Estas enfermedades son las siguientes:

Cistitis idiopática felina

Se trata de una inflamación de la vejiga en el que el estrés desempeña un papel fundamental y es la causa más frecuente del FLUTD, siendo más frecuente en los gatos jóvenes o de mediana edad, tanto machos como hembras. Generalmente, el perfil de gato con cistitis idiopática felina es de interior, con sobrepeso y que se alimenta casi en exclusividad con pienso. Aunque el origen de la enfermedad se desconoce, se cree que está involucrada la vejiga, el sistema nervioso central y el eje hipotálamo-hipófisis-glándulas adrenales, desarrollándose la enfermedad por estímulos psicológicos y anomalías como alteraciones de la vejiga, reducción de su capa de glicosaminoglucanos que sirven de protección de su pared, alta concentración de compuestos en la orina y deficiente respuesta hormonal y del sistema nervioso simpático felino ante el estrés.

Cristales y cálculos urinarios

Los cristales y cálculos se forman cuando minerales que están presentes en la orina se van agrupando formando agrupaciones que van aumentando de tamaño, pasando de cristales a cálculos. Generalmente, se encuentran en la vejiga pero en otras ocasiones se pueden encontrar la uretra y llegar a obstruir al gato. En el gato, los más frecuentes son los siguientes:

  • Cálculos de estruvita están compuestos por amonio, fosfato y magnesio, estando asociados a pH alcalino (>6,5) de la orina, son más frecuentes en hembras de razas orientales, esterilizadas, con sobrepeso y orina concentrada. Este tipo de cálculos se pueden disolver con dieta urinaria para reducir el pH de la orina y aumentar la dilución y el volumen de la orina y cambiando las condiciones de vida del gato.
  • Cálculos de oxalato cálcico se constituyen cuando la orina se sobresatura de calcio y de oxalato, uniéndose formando una molécula estable de oxalato de calcio. Suelen aparecer en gatos macho de razas como el burmés, el Himalaya, el ragdoll o el persa, con orina concentrada, hipercalcemia, esterilizados, con sobrepeso y pH ácido de la orina. Estos urolitos no se pueden disolver mediante la dieta, pero esta sirve de apoyo para aumentar el pH de la orina. El tratamiento de estos cálculos consiste en la extracción quirúrgica y tratar la hipercalcemia, aumentar la actividad del gato y el consumo de agua.

Infecciones urinarias

Las infecciones del tracto urinario no se suelen producir en gatos sanos, y tan solo se producen en menos del 3% de los casos de FLUTD y consisten en una contaminación generalmente bacteriana de las vías urinarias bajas por bacterias como E.coli, Streptococcus, Staphylococcus y proteus spp. Se trata de una patología más frecuente en las hembras, en gatos de edad avanzada o que tengan enfermedades concomitantes.

Tapones uretrales

Los tapones uretrales son restos de tejidos muertos, sangre, mucoproteínas o células de la inflamación que se mezclan con una matriz proteica y material cristalizado (especialmente estruvita). En muchas ocasiones se forman por CIF y en muchos casos desencadenan una obstrucción urinaria, que es motivo de atención urgente pues puede traer severas consecuencias como anorexia, vómitos, depresión, hipotermia, deshidratación, hiperkalemia (aumento del potasio), hipocalcemia (bajo calcio) y acidosis metabólica por la incapacidad de orinar y acúmulo de toxinas en el organismo.

Tumores de vías urinarias bajas

Estos tumores son poco comunes. El más frecuente es el carcinoma de células de transición de la vejiga, un tumor agresivo que invade capas profundas de la mucosa vesical e incluso metástasis en pulmones, hígado u otros órganos. Otros tumores son el linfoma y los tumores mesenquimatosos benignos o malignos.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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