Si tu perro tiene insuficiencia renal y no quiere comer, no basta con cambiarle la comida: consejos de veterinaria para ayudarlo
La enfermedad renal en perros es un problema de salud frecuente, especialmente en los de edad más avanzada, y se trata de una patología que compromete su calidad de vida y su salud de forma evidente.
Los riñones son muy importantes en el organismo, pues se encargan de filtrar la sangre, eliminar las toxinas, mantener el equilibrio de electrolitos y líquidos, regular el equilibrio ácido-base, producir eritropoyetina para generar glóbulos rojos y regular la presión arterial. Por este motivo, cuando los riñones se dañan, ya sea de forma aguda o crónica, la salud de nuestros perros se ve comprometida y pueden aparecer signos clínicos muy variados. Uno de ellos es la anorexia o pérdida del apetito, que debilita progresivamente a nuestros perros y pone en peligro su vida.
Qué causa la pérdida de apetito en perros con insuficiencia renal
La insuficiencia renal en perros ocurre cuando los riñones, que son los órganos encargados de filtrar la sangre, eliminar desechos y regular el equilibrio ácido-base, la presión arterial y los electrolitos del cuerpo, no filtran adecuadamente debido a un daño repentino (insuficiencia renal aguda) o a un daño crónico que se desarrolla con el tiempo (insuficiencia renal crónica).
La enfermedad renal aguda ocurre con mayor frecuencia en perros jóvenes como consecuencia de ciertas intoxicaciones, infecciones, deshidratación u obstrucciones urinarias, y suele ser reversible, mientras que la insuficiencia renal crónica aparece cuando las nefronas del riñón se van perdiendo con el tiempo, por lo que suele ser más frecuente en perros de mayor edad. Cuando los riñones no filtran bien, el organismo del perro comienza a acumular productos de desecho que normalmente se eliminan con la orina, lo que produce uremia, desequilibrios en los electrolitos que afectan al sistema nervioso, los músculos y el corazón, acidosis metabólica que provoca debilidad y anemia por la reducción de la producción de eritropoyetina.
Ahora bien, ¿por qué un perro con insuficiencia renal puede dejar de comer? La respuesta es que la anorexia es consecuencia de las sustancias tóxicas que se acumulan en el organismo debido al fallo renal, lo que causa malestar general y náuseas en nuestros perros. Además, en el caso de la enfermedad renal crónica, se pueden producir úlceras bucales o estomacales, lo que puede hacer que comer resulte bastante desagradable para nuestros perros. Otros signos de enfermedad renal crónica en el perro son la deshidratación, la poliuria-polidipsia, las encías pálidas, la anemia asociada a la enfermedad crónica, la halitosis, la acidosis metabólica, el adelgazamiento, los vómitos, la diarrea y los signos neurológicos, como temblores, convulsiones o desorientación.
Cómo conseguir que un perro con insuficiencia renal vuelva a interesarse por la comida
Para fomentar el apetito de un perro con insuficiencia renal, es importante entender la causa de esta anorexia, que, como ya hemos comentado, generalmente se debe al malestar que produce la uremia o acumulación de sustancias tóxicas, como la urea y la creatinina, en el organismo, así como a la gastritis, las úlceras orales, las náuseas y la acidosis metabólica, que provoca una inhibición del apetito. Por tanto, para tratar esta anorexia, es fundamental procurar controlar o tratar la enfermedad renal y emplear antieméticos y fármacos protectores gástricos, además de corregir la deshidratación y los desequilibrios electrolíticos mediante fluidoterapia.
Muchos perros se interesan por la comida con este tratamiento médico, pero es recomendable calentar ligeramente los alimentos para mejorar su aroma u optar por alimentos que les gusten o por comida húmeda, que suele ser mejor tolerada.
Si, aun así, el perro no come en 24 horas, se deberán valorar el uso de estimulantes del apetito o incluso la alimentación mediante sonda nasogástrica, pues la anorexia prolongada empeora el pronóstico y la calidad de vida de los perros afectados.
Los síntomas que indican que la insuficiencia renal de tu perro puede estar empeorando
Cuando un perro con enfermedad renal requiere atención veterinaria urgente, suele mostrar signos clínicos que deben alertarnos. Algunos de ellos son la anorexia durante más de un día, como ya hemos comentado, pues puede empeorar su estado y poner en peligro su vida; la debilidad extrema; los temblores; la dificultad para mantenerse en pie; la ausencia de orina o, por el contrario, una producción excesiva de orina acompañada de un aumento de la sed; la presencia de úlceras en la boca o mal aliento intenso con olor a amoníaco; la respiración acelerada y el aumento de la frecuencia cardíaca; las encías pálidas, que pueden indicar anemia; los vómitos; y la pérdida rápida de peso o el deterioro del estado corporal y del pelaje.
Si observas alguno de estos síntomas en tu perro con enfermedad renal, acude a un centro veterinario para que evalúen su estado, apliquen las medidas necesarias y realicen los ajustes pertinentes en el tratamiento.
En conclusión, si un perro con insuficiencia renal deja de comer, es importante identificar la causa cuanto antes y seguir las indicaciones del veterinario. El tratamiento de las náuseas, el malestar digestivo y las alteraciones asociadas a la enfermedad puede ayudar a recuperar el apetito, mientras que adaptar la alimentación puede facilitar que el perro vuelva a comer. No obstante, si rechaza la comida, no conviene esperar a que el problema se resuelva por sí solo, ya que la falta de ingesta puede agravar su estado. La atención veterinaria es fundamental para proteger su salud y mantener su calidad de vida.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.