Soy etóloga canina y te explico cómo poner un arnés a un perro pequeño paso a paso: "La clave está en este detalle que casi nadie tiene en cuenta"

 
Por Marta Sarasúa, ATV y etóloga. 21 enero 2026
Compartir en:

Ver fichas de Perros

Siempre y cuando se escoja un modelo adecuado, el arnés es una herramienta de paseo ideal para un perro, pues es cómodo y evita lesiones al animal, especialmente cuando este tiende a estirar de la correa durante las caminatas.

Los perros pequeños no tienen unas necesidades muy diferentes a las de los perros grandes, pero es imprescindible escoger un arnés que se adapte perfectamente a su cuerpo. De igual modo, es muy importante saber cómo colocarle el arnés al peludo de manera segura, sencilla y sin asustarle o provocarle molestias.

Soy etóloga canina y felina especializada en modificación de conducta y estudiante de veterinaria, y te explico cómo poner un arnés a un perro pequeño paso a paso para que no te quede ninguna duda y puedas salir a disfrutar de los paseos con tu amigo de cuatro patas.

También te puede interesar: ¿Cómo educar a un cachorro?

Primero, elige el arnés adecuado para tu perro pequeño: ''Los que cubren los hombros no son recomendables''

Existen arneses de muchos materiales, tamaños y estampados, pero uno de los aspectos más importantes en los que te tienes que fijar a la hora de escoger la mejor herramienta de paseo para tu perro es en la forma que tiene y cómo se adapta al cuerpo.

Para prevenir lesiones articulares y alteraciones emocionales que pueden derivar en frustración y reactividad, te recomiendo escoger un arnés en forma de H o Y. Estos productos se caracterizan porque dejan completamente libres los hombros del perro, permitiendo que el animal se mueva sin dificultades. Así pues, los arneses que cubren los hombros, pasando una tira por el pecho, no son los más adecuados.

Por otro lado, es conveniente que el arnés sea de un material resistente, pero suave o acolchado para evitar rozaduras, y que se escoja la talla adecuada. Un arnés debe quedar bien ajustado al cuerpo, pero no tiene que apretar en ningún punto, por lo que, tras colocarlo, hay que asegurarse de que caben dos dedos entre el arnés y la piel del animal.

Estos son los pasos para poner un arnés a un perro pequeño correctamente

Si tu perro nunca ha llevado un arnés, no es recomendable que el primer día se lo pongas de golpe. Poner el arnés requiere manipular al animal y, si no está acostumbrado a esta rutina, puede asustarse y tener una experiencia negativa. El proceso de habituación debe ser gradual, y este es un detalle que casi nadie tiene en cuenta.

El mejor momento para enseñar a tu perro es durante su etapa de cachorro, en la que es recomendable que vaya reconociendo el arnés y la correa y los asocie con premios, caricias o experiencias positivas en general. Tras esto, puedes empezar a manipularle, siguiendo estos pasos:

  1. Coge sus patas o mete su cabeza por el hueco del arnés.
  2. Mientras tanto, refuerza el comportamiento tranquilo.
  3. Haz este ejercicio varias veces al día y ve avanzando poco a poco, hasta garantizar que el perro se encuentra cómodo con el arnés puesto.

Sin embargo, el entrenamiento no termina cuando el arnés ya está puesto, el siguiente paso es habituarle a caminar con él y, para ello, te recomiendo que empieces a practicar en casa con pequeños paseos y juegos. Deja que el perro lleve el arnés puesto durante un rato cada día y que realice sus actividades habituales con él (dormir, comer, jugar...). De este modo, dejará de resultarle algo extraño y no le causará molestias en el futuro.

Los errores que debes evitar al poner un arnés a un perro pequeño

El principal error que cometen los tutores es el de comprar un arnés a sus cachorros, llegar a casa, coger al animal y colocárselo de manera directa y brusca, manipulando en exceso al perro aunque este se revuelva y se asuste. Si un animal siente inseguridad hacia algo novedoso y lo fuerzas a enfrentarse a ello, no le estás haciendo ningún favor, pues en el futuro recordará la experiencia negativa y desarrollará miedo hacia el objeto en cuestión.

Además, es bastante habitual que los tutores de perros pequeños se fijen más en la estética de los arneses que en su funcionalidad. Esto es otro gran error, ya que el color o estampado del arnés no es algo realmente relevante. Lo importante es que el animal se sienta cómodo con él y que no le genere molestias, roces o dificultades a la hora de moverse. En este sentido, la búsqueda de un arnés perfecto se debe centrar en que tenga forma de Y o H y que sea ligero, resistente y ajustable, para poder adaptarlo perfectamente al contorno del animal.

La clave para acostumbrar a un perro pequeño al arnés (sin tirones ni miedos): ''La paciencia y el refuerzo positivo son lo que marca la diferencia''

Si tu perro pequeño nunca ha llevado arnés y te gustaría que se acostumbrara a su uso, aquí te dejo mis recomendaciones como etóloga canina:

  • Deja que explore el arnés: durante los primeros días, no trates de colocarle el arnés, simplemente muéstraselo, déjalo en el suelo para que lo huela y, mientras tanto, dale unas chuches o elogia su interés.
  • Fomenta que meta la cabeza: la mayoría de los arneses se colocan por la cabeza, momento que suele asustar a muchos perros. Para evitar malas experiencias, debes tratar de enseñar al perro a meter por sí mismo la cabeza en el arnés. Para ello, sujeta el arnés frente al perro y, al otro lado del hueco para la cabeza, sostén un trozo de comida. Para alcanzar la comida, el peludo tendrá que meter la cabeza en el arnés, y este comportamiento se reforzará una y otra vez.
  • Empieza a abrochar el arnés: una vez el perro pueda meter la cabeza sin miedo, es momento de comenzar poco a poco a manipular las tiras para abrocharlo. Cuando lo hagas, refuerza al animal con comida, juego o caricias e inmediatamente después vuelve a soltar el arnés y quítaselo. Repite esto durante unos días.
  • Caminad con el arnés puesto: cuando el animal ya tolere sin problemas llevar el arnés, es momento de empezar a practicar el paseo. Colócale la correa y dad paseos cortos por dentro de casa.

Si tu perro ya ha sufrido malas experiencias con el arnés o te está costando mucho esfuerzo habituarle a su uso, te recomendamos contar con la ayuda de un etólogo profesional que te asesore durante el proceso.

Poner un arnés a un perro pequeño es mucho más que un simple gesto: es respetar su bienestar, reforzar su confianza y construir un vínculo basado en el respeto y el cariño.

Si deseas leer más artículos parecidos a Soy etóloga canina y te explico cómo poner un arnés a un perro pequeño paso a paso: "La clave está en este detalle que casi nadie tiene en cuenta", te recomendamos que entres en nuestra categoría de Educación básica.

¿Tienes contratado el Seguro de Responsabilidad Civil obligatorio para perros? Consiguelo al mejor precio rellenando el formulario con tus datos y los de tu mascota haciendo clic en este botón:

Compartir en:
Artículos relacionados
Volver arriba ↑