Soy veterinaria y estas 5 posturas podrían indicar que tu gato está enfermo: "Solo debes preocuparte si se mantienen durante horas y van acompañadas de otros síntomas"
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Nuestros pequeños felinos, pese a que son animales que tienden a esconder su dolor cuando se encuentran enfermos, débiles o indefensos, también son muy expresivos en lo que se refiere al lenguaje corporal. Además de su clara expresión facial, que cambia mucho según cómo se encuentren, los gatos alternan distintos movimientos y posiciones en función de lo que sienten en cada momento.
Los gatos que están enfermos pueden tender a esconderse más de lo normal para intentar evitar que los demás perciban que no se encuentran bien; sin embargo, si sabemos observar y entender su lenguaje corporal, podemos darnos cuenta de posturas que pueden indicar enfermedad en el felino. Conocer las cinco posturas más habituales que pueden indicar que tu gato se encuentra enfermo te ayudará a actuar con rapidez.
Si tu gato estira el cuello y separa los codos, significa que tiene problemas para respirar
Para empezar, una de las posturas que más claramente indican que a tu pequeño felino le ocurre algo, en concreto un problema respiratorio, es la postura ortopneica. Esta posición se caracteriza porque el gato extiende el cuello totalmente hacia adelante, con los codos separados del cuerpo y el tórax expandido, para conseguir la máxima entrada de aire en los pulmones.
Además, muchos gatos que adoptan esta postura presentan una respiración dificultosa, con movimientos evidentes de los costados y la boca entreabierta, y los pequeños felinos afectados tienden a evitar acostarse, ya que esta posición suele empeorar la sensación de falta de aire.
Algunas enfermedades que puede indicar la postura ortopneica en la especie felina son el asma felino, las neumonías, la insuficiencia cardíaca, los traumatismos torácicos, la anemia intensa que reduce la oxigenación, el edema de pulmón, el derrame pleural y las obstrucciones de las vías respiratorias.
Esta postura nunca es normal y siempre indica un problema de salud que dificulta la entrada de aire en los pulmones y la respiración, por lo que no debes forzar a tu gato a tumbarse ni a cambiar de postura, ya que se trata de una respuesta instintiva como mecanismo de defensa y supervivencia.
Cabeza gacha y mirada apagada: síntomas claros de enfermedades sistémicas
Por otro lado, otra postura sutil pero que puede indicar enfermedad es la de la cabeza gacha o inclinada hacia abajo, junto con una mirada apagada, los ojos medio cerrados e incluso las orejas algo hacia atrás. Esta postura puede indicar una enfermedad sistémica que cursa con dolor, malestar físico o fiebre. Además, suele ir acompañada de poco movimiento, pudiendo estar descansando incluso en momentos en los que debería permanecer más alerta, ya que el gato tiende a conservar su energía.
Algunas causas que pueden explicar esta posición son el dolor crónico o agudo, la fiebre, infecciones, procesos inflamatorios y enfermedades como la hepática o la renal. En los gatos de edad avanzada, esta postura también puede ser habitual en caso de artrosis avanzada o de alguna enfermedad degenerativa que curse con dolor persistente.
Si esta postura persiste durante más de unas cuantas horas, se repite con cierta frecuencia o, sobre todo, se acompaña de síntomas como anorexia, apatía o alteraciones en la micción o en la actividad, es posible que tu gato se encuentre enfermo.
Cuando tu gato se hace una bolita, puede estar diciéndote que le duele algo
Cuando un pequeño felino descansa encorvado en exceso, recogiendo el abdomen y haciéndose una “bolita” de forma más marcada, se trata de una posición anormal que suele indicar malestar interno o dolor abdominal por algún problema gastrointestinal. Si esta postura viene acompañada de anorexia, vómitos o diarrea, es aún más indicativo de algún problema digestivo que curse con dolor o malestar abdominal.
Generalmente, los gatos que adoptan esta postura como consecuencia de ese malestar apenas se mueven y se mantienen rígidos, como protegiendo su cuerpo y reduciendo la presión interna y el dolor. La reducción del acicalamiento o la menor reacción a estímulos suelen acompañar este proceso.
Además de por problemas gastrointestinales, esta postura también puede aparecer en gatos con problemas urinarios, renales, infecciones que cursen con fiebre o procesos inflamatorios.
Inmovilidad prolongada: posibles problemas musculoesqueléticos
No es una postura en sí, pero la inmovilidad prolongada en los gatos, ya sea enroscados, tumbados en “postura pollo” o de lado, evitando saltar e incluso caminar o moverse más allá de lo necesario, puede indicar enfermedad o dolor, frecuentemente de tipo musculoesquelético.
Cuando un pequeño felino descansa más de lo normal y no reacciona con normalidad a estímulos alimentarios o de juego, algo ocurre, y generalmente se trata de artrosis, fracturas, lesiones o problemas de columna, o incluso problemas neurológicos.
¿No levanta la parte posterior del cuerpo? Puede indicar dolor o lesión
Por último, cuando un gato apoya en exceso e incluso arrastra o no levanta la parte posterior del cuerpo, se trata de una alteración postural que suele indicar debilidad, dolor o un problema ortopédico o neurológico. Esta postura limita acciones como subir escaleras, saltar o moverse con fluidez.
Los gatos con este problema tienden a sentarse con frecuencia, incluso a arrastrar las patas traseras, y suelen adoptar una marcha más lenta y cuidadosa.
Las enfermedades que pueden causar esta postura en tu pequeño felino son la displasia de cadera, lesiones a nivel muscular o ligamentoso del tercio posterior, como dolor en las caderas o en la columna lumbosacra, y problemas neurológicos como hernias discales, compresiones medulares, enfermedades degenerativas o alteraciones en la transmisión nerviosa que afectan la fuerza de las extremidades posteriores.
Si tu gato adopta estas posturas, no esperes:
Estas posturas anormales en gatos suelen indicar enfermedad. Especialmente cuando duran más de unas horas, deben ser motivo de consulta veterinaria para evaluar qué le está pasando a tu gato y qué se puede hacer para ayudarlo.
Se puede considerar que una de estas posturas es una urgencia veterinaria si va acompañada de anorexia, rechazo a beber agua, ausencia de visita al arenero, apatía, falta de respuesta a estímulos o depresión.
Por lo general, la postura ortopneica siempre es una urgencia veterinaria debido al compromiso respiratorio, al igual que si el gato presenta inmovilidad total o marcada de una o varias partes del cuerpo.
Sin embargo, nuestra recomendación es que, si observas alguna de estas posturas en tu gato, no esperes y acudas a un centro veterinario.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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