Vivir rodeado de animales: el santuario cerca de Barcelona que busca voluntarios para mudarse allí una temporada y lo que debes saber antes de ir

 
Por Alejandro Lingenti, Periodista. 16 abril 2026
Compartir en:
Imagen: Fundación El Hogar Animal Sanctuary

La idea de vivir rodeado de animales rescatados en plena naturaleza tiene algo de fantasía contemporánea. En redes sociales y medios, los santuarios aparecen como espacios de calma, conexión y libertad. Sin embargo, detrás de esa imagen hay una realidad mucho más exigente.

En Cataluña, iniciativas como la Fundación El Hogar Animal Sanctuary, ubicada en L’Esquirol (Barcelona), han ganado visibilidad tras abrir plazas de voluntariado para convivir con los animales y participar en su cuidado diario. Según explica la propia organización en su web, no se trata de un trabajo remunerado. Es una forma de activismo que implica tareas constantes como limpieza, mantenimiento, cocina o cuidado directo de los animales.

Este tipo de propuestas ha despertado interés creciente, especialmente entre jóvenes que buscan experiencias con sentido. Pero también ha generado una percepción idealizada que no siempre coincide con la realidad.

El Hogar busca voluntarios para convivir y trabajar en su santuario de animales

La Fundación El Hogar Sanctuary busca voluntarios y así lo anunció en sus redes sociales: “En el santuario, los voluntarios y residentes son fundamentales para todo: desde veterinaria y cuidado de animales, hasta logística y construcción”.

El santuario El Hogar ofrece un programa de voluntariado con diferentes modalidades que incluyen estancias de corta y larga duración, prácticas formativas y colaboraciones puntuales. Todas ellas están orientadas a apoyar el funcionamiento diario del proyecto y el cuidado de todos los animales que allí habitan.

Para ser voluntario es necesario ser mayor de edad y aceptar las condiciones básicas del santuario. En el caso de los voluntarios residentes, durante el primer mes el santuario solicita “una contribución de 7 € diarios para colaborar con los gastos de comida, agua, luz, etc.”. No se necesita experiencia previa, aunque sí se valora muchísimo la responsabilidad, la capacidad de trabajo en equipo y la disposición para asumir tareas físicas y de cuidado.

Imagen: Fundación El Hogar Animal Sanctuary

No es solo cuidar animales: el esfuerzo físico y emocional de vivir en un santuario

Uno de los aspectos que más subrayan los responsables de estos espacios es que el voluntariado no consiste en “jugar con animales”. De hecho, ocurre más bien lo contrario. Tal como recogen iniciativas similares en Barcelona, el trabajo diario incluye tareas exigentes tanto física como psicológicamente: desde la construcción o el huerto hasta la limpieza de instalaciones o el cuidado de animales con problemas de salud o discapacidad.

En el caso concreto de El Hogar, el santuario alberga a unos 300 animales rescatados, muchos de ellos procedentes de situaciones de abandono o maltrato.

Esto implica que el vínculo emocional con los animales no siempre es fácil: hay enfermedad, trauma y cuidados constantes. La experiencia, por tanto, exige una implicación que va mucho más allá de lo anecdótico.

Si cumples con los requisitos, el proceso de inscripción para El Hogar se realiza a través de un formulario disponible en su página web.

Imagen: Fundación El Hogar Animal Sanctuary

No es un refugio: la diferencia clave que cambia cómo viven los animales en un santuario

Otro punto fundamental (y poco conocido) es tener claro la distinción entre un santuario y un refugio tradicional. A diferencia de las protectoras, donde el objetivo principal es la adopción, los santuarios ofrecen un hogar permanente a los animales, que suelen permanecer allí hasta el final de su vida. Esto ocurre especialmente con aquellos que no pueden ser adoptados por razones físicas o de comportamiento.

Este modelo cambia completamente la lógica del cuidado. En lugar de pensar en una solución temporal, hay que verlo como una convivencia a largo plazo basada en el bienestar del animal por encima de cualquier otro interés.

En muchos casos, además, los santuarios adoptan una filosofía ética más amplia, vinculada al respeto hacia todos los animales y al cuestionamiento de su uso por parte de los humanos.

Los santuarios de animales crecen, pero enfrentan un gran problema de fondo

El auge de estos espacios no es casual. En los últimos años, el debate sobre el bienestar animal ha ganado fuerza en España, impulsado tanto por cambios legislativos como por una mayor sensibilidad social.

Ejemplo de ello son los rescates y traslados de animales a santuarios especializados, como el caso reciente de grandes felinos o primates recuperados de situaciones de explotación o tráfico. Sin embargo, este crecimiento también plantea problemas estructurales. Muchos santuarios funcionan exclusivamente con donaciones y voluntariado, sin apoyo institucional estable, lo que limita su capacidad y pone en riesgo su sostenibilidad.

Además, el aumento de animales rescatados procedentes de granjas, espectáculos o abandono hace que estos espacios estén a menudo al límite de su capacidad.

Imagen: Fundación El Hogar Animal Sanctuary

No es una experiencia turística: la realidad del voluntariado en un santuario

Lo que diferencia a este tipo de voluntariado de otras experiencias es, precisamente, su nivel de implicación. Vivir en un santuario implica compartir el día a día con animales que han pasado por situaciones difíciles, asumir tareas poco visibles y sostener un proyecto colectivo que depende, en gran medida, del trabajo voluntario.

No hay horarios convencionales ni recompensas inmediatas. Lo que hay es una rutina exigente y una relación con los animales que se construye desde el cuidado, no desde el entretenimiento. En España, además, estos espacios se encuentran en una especie de limbo legal.

Por eso, cada vez más organizaciones insisten en ajustar las expectativas: es importante entender que no se trata de una experiencia turística ni un retiro emocional. Sumarse a un santuario como El Hogar requiere un gran compromiso con el bienestar animal que requiere tiempo, esfuerzo y responsabilidad. Lejos de la idealización inicial, nos obliga a confrontar una realidad compleja: la de los animales que dependen completamente del cuidado humano para sobrevivir.

Si deseas leer más artículos parecidos a Vivir rodeado de animales: el santuario cerca de Barcelona que busca voluntarios para mudarse allí una temporada y lo que debes saber antes de ir, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Curiosidades del mundo animal.

Compartir en:
Artículos relacionados
Volver arriba ↑