Cómo estimular el apetito de un gato enfermo (y evitar que empeore)

 
Por Laura García, Veterinaria en medicina felina. 24 marzo 2026
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Uno de los primeros signos clínicos que aparecen cuando un gato está enfermo es la pérdida de apetito o anorexia. Pierden el interés por la comida por dolor, estrés o malestar, así como por cambios en su rutina, pues los pequeños felinos son especialmente sensibles a los cambios en el entorno y en su salud, afectando directamente a su apetito. La falta de alimentación repercute negativamente en la calidad de vida de los gatos y en su respuesta a la enfermedad, además de predisponer al desarrollo de otros problemas de salud o enfermedades, como la lipidosis hepática, especialmente en los gatos con sobrepeso. Por todo esto, conocer cómo estimular el apetito de un gato enfermo es fundamental para evitar que empeore y pueda combatir mejor la enfermedad que esté padeciendo.

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Motivos por los que un gato enfermo pierde el apetito

Uno de los signos más habituales cuando un gato se encuentra enfermo es la pérdida de apetito que puede deberse a múltiples causas, incluidos factores físicos y emocionales.

  • En general, la principal causa de la pérdida de apetito en los gatos enfermos es el malestar, la fiebre o el dolor como consecuencia de enfermedades o infecciones en su organismo. Este malestar ocasiona que los pequeños felinos se encuentren mal y pierdan el interés por el alimento, pues todas sus fuerzas se centran en combatir la enfermedad o el problema de salud que tengan, mientras mantienen sus funciones vitales. Sin embargo, la falta o reducción de la ingesta de alimentos tiene consecuencias en su recuperación y capacidad para combatir la enfermedad, pues el alimento es energía y fuerza y si falta, la salud también se resiente.
  • Otra causa que con frecuencia produce anorexia es el taponamiento nasal por congestión, pues cuando un gato no puede oler con normalidad la comida, pierde el interés en ella.
  • El estrés o los cambios en su rutina también son causas frecuentes por las que los gatos no quieren comer, pues son muy sensibles al estrés y las modificaciones en su vida o entorno.
  • Por último, también pueden dejar de comer por dolor bucal, especialmente los alimentos más duros o sólidos, como el pienso, prefiriendo el alimento húmedo o los líquidos.

Estas son las complicaciones que puede tener un gato enfermo si deja de comer

Debes saber que si un gato enfermo deja de comer, no solo se retrasa la recuperación, sino que también puede derivar en complicaciones graves, algunas directamente ligadas a la propia enfermedad que padezca, como un empeoramiento de esta, y otras secundarias. Por ejemplo, puede aparecer lipidosis hepática felina, especialmente en los gatos enfermos y con cierto sobrepeso u obesidad que no comen en 24 o 48 horas.

En el caso de la lipidosis hepática felina, se ocasiona un cúmulo de vacuolas de grasa en las células hepáticas, debido a la movilización de grasas del organismo para la obtención de energía y su posterior depósito en el hígado. Esta acumulación altera la capacidad de metabolización del hígado y los procesos metabólicos habituales del mismo, causando sobrecarga hepática que puede desencadenar el fallecimiento del gato.

Así es cómo se puede estimular el apetito de un gato enfermo

Es importante procurar que nuestros gatos coman algo todos los días, aunque estén enfermos, a fin de evitar deshidratación, desnutrición y lipidosis hepática, que hacen peligrar su vida.

  • Para estimular el apetito de un gato enfermo que no quiere comer es clave estimular su interés por la comida gradualmente, sin forzarlo, y mediante alimentos muy apetecibles o que sepas que le gustan mucho. Lo mejor es usar alimento húmedo, pues suele tener un aroma más intenso e ingerirse más fácilmente.
  • Otro truco también es calentar ligeramente la comida pues potencia el olor, lo que la hace más atractiva para el gato y ofrecer en pequeñas cantidades varias veces al día, evitando darle solo dos o tres tomas diarias, pues su sistema digestivo responde mejor si comen varias veces con menos cantidad cada vez.
  • También es importante mantener un entorno tranquilo, sin ruidos y sin estrés, y si es necesario se pueden usar feromonas sintéticas felinas en difusores. Además, algunos gatos prefieren comer al lado de su cuidador e incluso si se lo ofrecen directamente de la mano o con una cuchara o utensilio.

No obstante, si nada de esto funciona y tu gato lleva un día sin querer comer, debes acudir al veterinario para que puedan nutrirlo y evitar las complicaciones que conlleva la anorexia en gatos.

Cuándo preocuparte y acudir al veterinario si tu gato enfermo no come

Acudir al centro veterinario es fundamental cuando nuestro gato no quiere comer por enfermedad o por cualquier otra causa, pues ya hemos comentado las consecuencias que puede tener la falta de ingestión de alimento por periodos prolongados de tiempo (lo que en un gato se considera más de 24 o 48 horas como máximo).

Si además de anorexia tampoco quiere beber agua, la urgencia es mayor y deberías acudir antes al veterinario, por el mayor riesgo de deshidratación que lo debilitará mucho.

Estimular el apetito del gato es fundamental, pero si no funciona con las medidas antes comentadas, será necesario recurrir a fármacos estimulantes del apetito, como la mirtazapina o recurrir a la alimentación con sondas o tubos de esofagostomía para poder mantenerlo nutrido.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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