Manuel Liquindoli, educador canino: “Dormir cerca de sus dueños puede aportar seguridad, reducir la necesidad de mantenerse alerta y fortalecer los vínculos”

 
Por Alejandro Lingenti, Periodista. 10 junio 2026
Compartir en:

Ver fichas de Perros

La imagen de un perro dormitando en el sofá puede parecer una simple escena cotidiana, pero detrás de esas largas siestas se esconde un proceso biológico complejo y fundamental para su salud física y emocional. Cada vez más investigaciones indican que el sueño desempeña un papel esencial en el aprendizaje, la memoria, la regulación emocional y el bienestar general de los perros.

Así lo explica el educador canino Manuel Liquindoli, especializado en comportamiento y bienestar animal. Según el experto, todavía persiste la idea de que un perro únicamente necesita una cama cómoda para descansar, cuando en realidad el sueño cumple funciones mucho más profundas.

"Se suele pensar que para dormir el perro solo necesita un lugar donde acostarse, pero hay evidencia de que dormir es mucho más que recuperar energía. Mientras un perro duerme su cerebro sigue trabajando", señala Liquindoli en su cuenta de Instagram, que tiene más de un millón de seguidores.

El especialista destaca que durante el sueño se producen procesos esenciales para el funcionamiento cognitivo del animal. "Durante el sueño, el perro consolida aprendizajes, procesa experiencias y organiza parte de la información que recibió durante el día. Está demostrado que los perros que duermen inmediatamente después de aprender algo nuevo recuerdan mejor lo que aprendieron".

La ciencia confirma que los perros recuerdan mejor si duermen después de aprender

Las afirmaciones del educador encuentran respaldo en la literatura científica. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Eötvös Loránd de Budapest, una de las instituciones más prestigiosas en el campo de la cognición canina, observó que los perros muestran patrones cerebrales durante el sueño similares a los que aparecen en los humanos cuando consolidan recuerdos.

Los investigadores comprobaron que el descanso posterior al aprendizaje favorece la retención de información. En otras palabras, un perro que duerme después de una sesión de entrenamiento tiene más probabilidades de recordar correctamente lo aprendido que uno que permanece activo durante horas.

Este fenómeno está relacionado con la llamada consolidación de la memoria, un proceso mediante el cual el cerebro reorganiza y almacena información relevante. También se ha observado en humanos, roedores y otras especies de mamíferos.

Por eso, los especialistas recomiendan evitar la sobreestimulación continua y permitir que los perros dispongan de períodos de reposo adecuados tras experiencias nuevas, sesiones de educación o actividades especialmente intensas

Cachorros, adultos y perros mayores: cuántas horas necesita dormir cada uno

La cantidad de sueño necesaria para un perro varía según la edad, el estado de salud y el nivel de actividad del animal.

Los cachorros pueden dormir entre 18 y 20 horas diarias, ya que su cerebro y su organismo están en pleno desarrollo. Los perros adultos suelen descansar entre 12 y 14 horas al día, mientras que los ejemplares de edad avanzada también pueden necesitar períodos más prolongados de sueño.

Son muchos los estudios veterinarios que remarcan que el sueño insuficiente puede provocar irritabilidad, dificultades de aprendizaje e incluso alteraciones conductuales.

Al igual que ocurre en las personas, la calidad del descanso también importa. Un perro que se despierta constantemente, permanece en alerta o no dispone de un entorno seguro puede no obtener todos los beneficios fisiológicos y cognitivos asociados al sueño.

Dormir cerca de sus dueños puede hacer que muchos perros se sientan más seguros

Uno de los debates más habituales entre los cuidadores gira en torno a si es recomendable que los perros duerman cerca de sus dueños o incluso compartan la cama.

Liquindoli invita a analizar la cuestión desde una perspectiva biológica y social: "Para muchos mamíferos, descansar no es solamente una necesidad fisiológica, también es una actividad social. Dormir cerca de sus dueños puede aportar seguridad, reducir la necesidad de mantenerse alerta y fortalecer los vínculos", sostiene el especialista argentino.

La explicación tiene una base evolutiva. Los ancestros de los perros vivían en grupos sociales donde el descanso compartido aumentaba la protección frente a amenazas externas. Aunque los perros actuales viven en hogares, muchos conservan parte de esos mecanismos conductuales.

Según el experto, "muchos perros buscan descansar cerca de las personas con las que conviven. Es una forma de sentirse seguros, cómodos y acompañados. Y todo eso equivale a bienestar".

La clave no es dónde duerme tu perro, sino si descansa tranquilo y sin estrés

Los especialistas también subrayan que no existe una única norma válida para todos los casos. Algunos perros disfrutan durmiendo junto a sus cuidadores, mientras que otros prefieren espacios más tranquilos y alejados.

Lo importante es que el animal disponga de un lugar cómodo, seguro y libre de estrés donde pueda descansar sin interrupciones frecuentes.

La evidencia científica disponible apunta a una conclusión clara: el sueño no es tiempo perdido para los perros. Mientras descansan, su cerebro sigue trabajando, consolidando recuerdos, procesando experiencias y contribuyendo a su equilibrio emocional.

Garantizar un descanso adecuado no solo favorece su salud física. También mejora su capacidad de aprendizaje, fortalece su bienestar psicológico y puede ayudar a construir vínculos más sólidos con las personas con las que comparten la vida.

Si deseas leer más artículos parecidos a Manuel Liquindoli, educador canino: “Dormir cerca de sus dueños puede aportar seguridad, reducir la necesidad de mantenerse alerta y fortalecer los vínculos”, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Educación básica.

Compartir en:
Artículos relacionados
Volver arriba ↑