María Besteiros, auxiliar veterinaria: “El listado positivo de animales puede proteger a especies que no deberían ser mascotas, pero plantea retos en su aplicación”
El Gobierno ha publicado el Proyecto de Real Decreto que desarrollará el futuro listado positivo de animales de compañía, un sistema previsto en la Ley de Bienestar Animal que marcará qué especies podrán mantenerse en los hogares y cuáles estarán totalmente prohibidas. Según el texto oficial, el objetivo es “preservar la biodiversidad, así como garantizar el bienestar de los animales de compañía y proteger la salud pública y seguridad de las personas”.
El proyecto ha sido bien recibido por organizaciones de protección animal y expertos en el ámbito veterinario, que destacan su potencial para reducir la tenencia de especies silvestres. En este sentido, la auxiliar técnica veterinaria y experta en bienestar animal, María Besteiros, señala que “el listado positivo de animales puede proteger a especies animales que no deberían poder tenerse como animales domésticos”. Pero también advierte que planta retos en su aplicación: “Lo dispuesto en el papel no siempre se traduce tal cual a la realidad”.
El proyecto de desarrollo del listado positivo recibe el apoyo de expertos y entidades de protección animal
El Proyecto de Real Decreto ha sido recibido de forma positiva por entidades de protección animal, como Coalición para el Listado Positivo (formada por ANDA, FAADA y AAP Primadomus), SEO/BirdLife o WWF España. Todas ellas ven el listado positivo un cambio relevante en la forma de regular qué especies pueden convivir en los hogares.
Desde Coalición para el Listado Positivo, señalan que “el Listado Positivo permitirá valorar, objetivamente, los riesgos relativos a la invasividad y conservación de las especies, la seguridad ciudadana, la salud pública y el bienestar de los animales”. Además, aclaran su participación en su desarrollo: “Desde las ONGs señaladas, se participará en el proceso de consulta abierto por el Gobierno para mejorar el texto propuesto en aspectos importantes, tales como las excepciones planteadas, la transparencia del proceso en todas sus fases y el seguimiento de los criterios aplicables a las especies objeto de estudio”. Por lo tanto, la creación del listado de animales que sí podrán tenerse en los hogares estará respaldado por los conocimientos de expertos en materia de bienestar animal, biodiversidad y conservación de las especies.
La auxiliar técnica veterinaria María Besteiros también valora positivamente el enfoque general del sistema: “Considero una buena noticia la creación de un listado positivo de animales de compañía; trata de proteger, también, la biodiversidad y la seguridad de animales y personas”.
Los criterios que determinan qué especies pueden ser animales de compañía
El proyecto publicado no establece aún un listado cerrado, sino los criterios técnicos y científicos que se utilizarán para su desarrollo. Es decir, muestra las bases sobre las que se escogerán qué animales serán considerados de compañía y cuáles no.
Según el texto oficial, para incluirse en el listado positivo debe “ser una especie que haya surgido de un proceso de domesticación”, lo que deja fuera, en principio, a la mayoría de animales salvajes no adaptados a la convivencia con las personas.
Por otro lado, establece que “solo se incluirán especies, subespecies o razas que no supongan un riesgo para la salud o seguridad de las personas u otros animales, para el medio ambiente, la biodiversidad o cualquier otro peligro razonable concreto”. Este criterio es clave no solo para garantizar el bienestar de los animales, sino también para proteger a la fauna autóctona y su hábitat.
Especies protegidas, especies invasoras y primates: automáticamente excluidos del listado positivo
Aunque el listado definitivo está todavía en desarrollo, el proyecto sí determina que quedarán excluidas las especies exóticas consideradas preocupantes para la Unión Europea, las especies silvestres que no están presentes de forma natural en España y todos los primates.
Por lo tanto, estos animales no podrán ser incluidos en el listado positivo ni mantenerse como animales de compañía.
El principal desafío del listado positivo: garantizar su aplicación efectiva
Uno de los principales retos del proyecto no está en el diseño del sistema, sino en su aplicación práctica. María Besteiros advierte que “puede ser problemático comprobar el cumplimiento de esta normativa”, una preocupación que se centra en la capacidad real de control por parte de las administraciones.
Según la experta, uno de los problemas principales puede ser la falta de medios para garantizar que no se tienen especies consideradas prohibidas. También señala las limitaciones del sistema de inspección: “No es viable ni legal que las entidades encargadas de la inspección vayan casa por casa y los veterinarios tampoco pueden actuar como policías, más allá de denunciar maltratos evidentes”.
Todo ello plantea serias dudas sobre cómo se verificará si se está cumpliendo con la nueva normativa o no, y si realmente evitará por completo el tráfico ilegal de animales.
Qué pasará con las especies que queden excluidas del nuevo sistema
El Proyecto de Real Decreto señala que solo podrán mantenerse como animales de compañía aquellas especies incluidas en el listado positivo. Sin embargo, también contempla autorizaciones excepcionales para aquellas personas que conviven con animales “prohibidos” desde antes de la entrada en vigor de la nueva normativa.
En estos casos, por tanto, se podrá autorizar su tenencia siempre y cuando las personas titulares acrediten mediante documentación, como facturas de compra o informes veterinarios, que tenían a esos animales desde antes del desarrollo del listado positivo.
Ahora bien, si no puede acreditarse la tenencia o no se concede la autorización, la normativa es clara: los animales pasarán a disposición de las autoridades competentes.
En este contexto, se plantea un reto añadido y es qué ocurrirá con esos animales. Besteiros a punta a esta cuestión como un elemento clave. En aquellos supuestos en los que sea necesario retirar un animal, la experta subraya que “habría que poder trasladarlo a unas instalaciones adecuadas”, lo que implicaría disponer de centros especializados para garantizar su bienestar.
En definitiva, el Proyecto de Real Decreto supone un paso clave en la lucha contra el tráfico ilegal y la tenencia responsable de animales de compañía en España. Sin embargo, también plantea desafíos en su aplicación que deberán solventarse para hacerlo efectivo.
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