Ni comida ni mimos: la verdadera razón por la que un gato elige a su persona favorita
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A menudo se cree que los gatos eligen como persona favorita a quien les llena el cuenco de comida, pero la ciencia del comportamiento felino dice algo muy distinto. Desarrollan un lenguaje y muestras de afecto muy claras. Por ejemplo, ¿por qué tu gato prefiere dormir contigo antes que con otra persona? No es mero interés, existe una lógica detrás de su elección.
Por mucho que se asegure que los gatos son seres independientes a los que solo les interesa que los humanos cubran sus necesidades, siempre en oposición a los apegados perros, lo cierto es que resulta de lo más común que se encariñen con sus cuidadores y no duden en demostrar este afecto mediante ronroneos, siestas compartidas, frotamientos o persecuciones por toda la casa. Tampoco es nada raro que estas atenciones se concentren en una única persona del hogar: los gatos tienen su persona preferida y son varios los factores que les llevan a escogerla.
La clave está en la afinidad y el respeto: así elige un gato a su persona favorita
Aunque se suele relacionar la preferencia de los animales con el interés o, dicho de otra manera, se cree que el gato va a preferir a la persona que le da de comer, la verdad es que el alimento no es el único criterio que sigue el animal para escoger a su humano favorito. Más bien es un conjunto de varios factores que pesan en su decisión.
Para decidir quién será su humano de referencia, el gato analiza cuatro factores de convivencia que inclinan la balanza:
- Valora el respeto: con respeto nos referimos a proporcionarle al gato su espacio, es decir, a respetar sus ritmos y tiempos. Por ejemplo, no obligarlo al contacto físico cuando ya no lo quiere, no despertarlo cuando está descansando o, al contrario, jugar con él cuando lo pide o prestarle atención si la demanda.
- Busca afinidad de carácter: al igual que sucede entre personas, las preferencias de los gatos también dependen de la afinidad o de la “energía” que se comparte. El carácter se asocia a la genética, a las experiencias vividas, a la crianza, etc. Así, un gato tranquilo estará a gusto con una persona sedentaria, de formas pausadas y voz baja y ligeramente aguda. En cambio, un gatito juguetón y enérgico apreciará más a aquel humano que comparta juegos y aventuras con él.
- Prioriza la comunicación y la complicidad: hay personas que, simplemente, entienden al gato. Un gesto que hace, un maullido, una mirada, etc., les es suficiente para saber si el animal pide comida, juego o mimos. Otras, por mucho que el animal lo intente, no consiguen saber qué es lo que está “diciendo”. Lógicamente, cuanto más fácil le resulte al gato comunicarse, mayor será la conexión con esa persona.
- Reconoce los cuidados: el gato también va a valorar quién lo trata bien o qué persona lo ha ayudado cuando lo ha necesitado, por ejemplo, si se encuentra mal, se ha quedado encerrado en algún sitio, quiere alcanzar algo, etc. Dentro de estos cuidados podemos incluir también la higiene y la alimentación. En realidad, no es más que pasar tiempo con el gato.
¿Eres el favorito de tu gato? Las señales que lo confirman
Los gatos pueden tener una persona favorita, pero, en ocasiones, los gestos que lo demuestran son sutiles y es posible que nos pasen desapercibidos. Si tu gato hace esto, es muy probable que seas su humano preferido:
- Ronronea cuando hay contacto físico contigo.
- Te marca: se frota contigo con la parte superior de la cabeza y los laterales. Es su forma de “marcarte” como hogar, pues desde esas áreas segrega feromonas que le resultan tranquilizantes.
- Él te busca a ti: acude a ti para pedir comida, juego, atención, ayuda, etc.
- Muestra su afecto: te lame o te da pequeños “mordisquitos de amor”.
- “Amasa” tu regazo con sus patas.
- Duerme contigo por la noche o cada vez que te encuentra en el sofá. Si no estás, no es raro que a la vuelta esté descansando sobre alguna prenda de ropa tuya o en tu lugar favorito.
- Te busca por casa y te acompaña hasta al baño.
- Corre a saludarte en cuanto llegas, evidentemente feliz.
- Permite que le toques la barriga.
No es necesario que tu gato cumpla todos estos puntos. Cada felino tiene su propio lenguaje y formas de expresión, pero si reconoces varios, no hay duda: eres su persona favorita.
Más que caricias: los pilares para convertirte en su persona preferida
Para mejorar la relación con nuestro gato y llegar a ser su persona favorita podemos centrarnos en desarrollar estos aspectos:
- Aprende sobre conducta felina: infórmate acudiendo a fuentes fiables para saber cómo actúan los gatos, cómo se comunican, qué necesitan, etc.
- Respeta sus espacios y sus tiempos: hay gatos que requieren tiempo para adaptarse a un nuevo hogar. Otros, por sus circunstancias, rechazan el contacto con los humanos o lo aceptan solo en pequeño grado. Hay que respetarlo. Forzarlos resulta contraproducente. Debemos asumir sus condiciones particulares.
- Muéstrale tu cariño: darle de comer, acariciarlo cuando y cuanto quiera, cepillarlo, dormir juntos, hablarle, etc., son formas de demostrarle que estás pendiente de él y servirán para ir afianzando un vínculo de apego y confianza.
- Dedícale tiempo: debido a la idea de que los gatos son independientes, los cuidadores pueden pensar que basta con cubrir sus necesidades básicas, pero lo cierto es que son animales de compañía que, como todos, necesitan atención e interacción con su familia.
- Nunca lo trates con violencia: no debes castigar al gato, ni verbal ni, mucho menos, físicamente, sino premiar las acciones que quieres que repita. Es el refuerzo positivo. Lo contrario lleva a que el gato desarrolle miedo e inseguridad, pues no puede entender el castigo.
En resumen, es habitual que los gatos muestren preferencia por una persona de su hogar. Se apegan a ella gracias a un conjunto de factores que incluyen el respeto, el cuidado y la afinidad, aspectos que se pueden trabajar para conseguir un excelente vínculo con él.
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- Morris, Desmond (1988): Observe a su gato. Barcelona: Plaza & Janés.