Ni el friegasuelos ni el limpiacristales: los elementos comunes en casa que más intoxican a los gatos sin que te des cuenta
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Nuestros pequeños felinos son unos seres muy curiosos por naturaleza y tienden a explorar todos los rincones del hogar, incluso mordiendo, lamiendo, restregándose y olfateando todos los objetos a su alcance. Esta curiosidad puede ser peligrosa, pues algunos productos cotidianos que tenemos en casa y que no consideramos perjudiciales para nuestros gatos pueden resultar tóxicos para ellos e incluso hacer peligrar su vida.
Muchas de estas intoxicaciones radican en el metabolismo de nuestros gatos y su limitación para poder metabolizar algunas sustancias, por lo que conocer cuáles pueden ser estos productos u objetos y prevenir las intoxicaciones es clave para mantener a nuestros gatos sanos y seguros en el hogar.
Aunque solemos asociar el peligro con los productos de limpieza más agresivos, como el friegasuelos o el limpiacristales, las mayores amenazas a menudo son invisibles o parecen inofensivas. Desde el ambientador del salón hasta esa planta en la estantería o un simple analgésico, estos son los elementos cotidianos con los que debes tener especial cuidado.
Ambientadores y aceites esenciales: un riesgo invisible para los gatos
Es habitual que en muchos hogares se pongan ambientadores o difusores con aceites esenciales para aromatizar la estancia, crear ambientes calmados, reducir el estrés o la ansiedad, así como para ayudar a conciliar el sueño. Pese a que esto puede resultar muy agradable para las personas, puede ser peligroso para nuestros gatos, pues aceites como el eucalipto, el árbol de té, la menta, el clavo, la canela, la lavanda o los cítricos contienen sustancias que su hígado tiene dificultades para metabolizar.
Por ello, la exposición a estos aceites puede desencadenar signos como hipersalivación, temblores, vómitos, convulsiones, dificultades en la marcha y daño hepático. El riesgo es mayor si el aceite entra en contacto con la piel del gato, este lo lame o lo respira en espacios muy cerrados durante muchas horas.
Por otro lado, las velas aromáticas o los ambientadores poseen compuestos volátiles que pueden irritar las vías respiratorias de nuestros compañeros felinos cuando los inhalan. Aunque no suelen provocar intoxicaciones graves, las exposiciones prolongadas sí pueden dar lugar a estornudos, tos e irritación ocular. Los gatos con enfermedades respiratorias o asma felina son especialmente sensibles, pues en ellos puede provocar dificultad respiratoria.
Insecticidas y otros productos contra los insectos: las permetrinas son especialmente tóxicas para ellos
Es habitual que en los hogares encontremos insecticidas y productos para acabar con los insectos, como las cucarachas, las hormigas o los mosquitos, que, en principio, no deberían resultar peligrosos para nuestros animales de compañía o para nosotros y tan solo afectar a los insectos. Sin embargo, debido al metabolismo hepático deficiente de nuestros gatos, tienen dificultades para metabolizar un principio activo que podemos encontrar en muchos insecticidas: las permetrinas.
Un gato se puede intoxicar cuando las permetrinas son absorbidas por su piel, las lame de su pelaje o las ingiere accidentalmente. También puede intoxicarse al mantener un contacto estrecho con perros que han sido desparasitados con pipetas que contienen este principio activo, ya que las permetrinas son bien toleradas por los perros.
La intoxicación también puede producirse cuando los cuidadores emplean pipetas desparasitantes para perros en gatos. Los síntomas de la intoxicación por permetrinas en gatos incluyen temblores y espasmos musculares, hipersalivación, convulsiones, fiebre y muerte si no es tratada a tiempo.
Paracetamol e ibuprofeno: dos medicamentos habituales que los gatos no pueden tomar
Muchos antiinflamatorios eficaces para tratar el dolor y la inflamación de problemas de salud habituales en las personas, como el paracetamol o el ibuprofeno, son productos que habitualmente tenemos en el hogar y que, en ocasiones, pueden estar al alcance de nuestros gatos. Esto es realmente peligroso, pues, aunque son muy eficaces y seguros para las personas, para los gatos ocurre todo lo contrario: son sumamente tóxicos y pueden poner en grave peligro su vida incluso con pequeñas dosis.
Por ejemplo, el paracetamol causa intoxicación en los gatos a dosis de 50 mg/kg, provocando signos clínicos como vómitos, fallo hepático y renal agudo, anemia hemolítica, hemoglobinuria, hematuria, hipoxia con cianosis, hipotermia y edema de las patas. Por otro lado, con dosis de tan solo 2,5 mg/kg de ibuprofeno ya pueden producirse efectos muy peligrosos, pudiendo causar úlceras gástricas, perforaciones y hemorragias gastrointestinales, afectación hepática y renal, depresión del sistema nervioso central, ataxia, convulsiones, anemia hemolítica, hipotensión y alteraciones cardiacas. Las dosis de más de 200 mg/kg pueden resultar mortales.
Esta toxicidad se debe a que los gatos presentan un déficit de la enzima glucuronil transferasa, indispensable para el proceso de metabolización de estos fármacos con ácido glucurónico, por lo que esta metabolización se ve ralentizada. Esto aumenta sus efectos tóxicos en el organismo, pues se produce una gran cantidad de forma no conjugada del fármaco, transformándose en N-acetil-p-benzoquinona imina, que es un metabolito reactivo captado por el glutatión para inactivarse y eliminarse. Sin embargo, al haber tanta cantidad, el glutatión no es suficiente para inactivarlo todo.
Plantas decorativas muy habituales en los hogares: azalea, lirio o poto pueden ser letales para los gatos
Las plantas ornamentales habituales que podemos encontrar fácilmente en las tiendas y que forman parte de la decoración de muchos hogares pueden resultar peligrosas para nuestros pequeños felinos por contener sustancias tóxicas para ellos. Algunas de estas plantas son el poto, el filodendro, la azalea, las adelfas, el aloe vera, la dieffenbachia y, especialmente, los lirios, que con solo morder una hoja o incluso lamer el polen pueden causar una insuficiencia renal aguda que puede resultar mortal.
Las sustancias tóxicas que pueden contener las plantas son el látex irritante, como en el caso del crotón y la flor de Pascua; las saponinas de las hiedras o las hortensias; los glucósidos cardíacos de las adelfas y los kalanchoes; y los cristales de oxalato cálcico insolubles y muy irritantes, presentes en muchas de las plantas frecuentes en el hogar. Debido a esto, debemos tener cuidado y evitar que nuestros pequeños felinos entren en contacto con este tipo de plantas para impedir que las muerdan o jueguen con ellas y prevenir así las intoxicaciones.
En definitiva, muchos productos que forman parte de nuestro día a día pueden resultar peligrosos para los gatos, incluso cuando para las personas son completamente seguros. Por ello, mantener estos productos fuera de su alcance y conocer los principales riesgos es fundamental para prevenir intoxicaciones y garantizar su bienestar y seguridad en el hogar.
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