Primeros auxilios

Carlos Gutiérrez, veterinario: “El dolor en los gatos es tan difícil de detectar que muchos dueños confunden sus señales con simples cambios de carácter”

 
Eva López
Por Eva López, Editora Sénior. 2 septiembre 2026
Carlos Gutiérrez, veterinario: “El dolor en los gatos es tan difícil de detectar que muchos dueños confunden sus señales con simples cambios de carácter”
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Los gatos tienen un don para hacer como si nada les pasara. Pueden pasar días con una molestia, incluso una lesión, y seguir comportándose casi con total normalidad. Por eso, muchas veces, cuando finalmente los tutores detectan que algo va mal, el problema lleva ya un tiempo instaurado, y lo que en realidad era dolor se había interpretado como un simple cambio de humor o de carácter.

El veterinario Carlos Gutiérrez, del canal Mascotas y Familias Felices, explica cuáles son las señales que deben vigilar quienes conviven con gatos si sospechan que su animal puede estar sufriendo algún tipo de dolor. Y todo empieza por entender por qué, precisamente, los gatos son tan buenos ocultando sus molestias.

Los gatos aprendieron a ocultar el dolor para sobrevivir

Los gatos no ocultan el dolor por capricho, sino porque forma parte de su naturaleza. Se trata de un mecanismo que han heredado de sus ancestros y han mantenido a lo largo de los años. Según explica Carlos Gutiérrez, este comportamiento “les ha permitido sobrevivir durante toda su evolución”, ya que en libertad mostrar debilidad los convertía en un blanco fácil frente a depredadores o rivales.

El resultado es que, miles de años después, los gatos domésticos de ahora siguen conservando ese instinto, aunque vivan a salvo con su familia humana. Y no es el único instinto heredado que aún mantienen: a diferencia de los perros, los gatos conservan su naturaleza casi intacta. Siguen teniendo hábitos crepusculares, por ejemplo, o bebiendo poca agua.

Por todo ello, para el veterinario, la clave está en conocer bien el comportamiento habitual de cada gato. Según él, solo así es posible detectar cualquier pequeño cambio que delate que algo no va bien.

Esconderse, rechazar las caricias o comer menos puede ser una señal de dolor

Uno de los primeros indicios de dolor suele estar en el carácter. Un gato que de repente se muestra más esquivo, que pasa más tiempo escondido o que reacciona con más agresividad de la habitual puede estar comunicando, a su manera, que algo le duele.

El veterinario señala que también es frecuente que un gato que antes disfrutaba de que lo cogieran en brazos empiece a rechazarlo, algo que tiene una explicación muy concreta: al levantarlo, es posible que “le estés tocando la zona que precisamente le duele”, explica.

El apetito es otro indicador a tener en cuenta. Algunos gatos comen y beben menos, algo que suele ir de la mano con pasar más tiempo escondidos o tumbados en su zona de descanso favorita. Gutiérrez señala que este síntoma se intensifica especialmente en los casos de dolor bucal, por problemas dentales o de encías, donde además puede aparecer un exceso de salivación, con hilos de saliva más densos de lo normal.

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El ronroneo también puede aparecer cuando un gato siente dolor

Los sonidos que emita el gato también pueden ser una pista muy útil. Es común que un gato con dolor maúlle sin que haya, aparentemente, ningún motivo, como si simplemente estuviera avisando de que algo no va bien. Ese maullido puede volverse mucho más intenso si tocamos la zona afectada. Como advierte el propio veterinario, si el gato “se ha hecho daño en una patita y le tocas ahí, es normal que lance un maullido muy intenso e incluso te quiera intentar morder”, una reacción que, insiste, “es algo lógico y normal”.

Pero el dato más sorprendente que comparte el veterinario tiene que ver con el ronroneo, un sonido que se suele asociar únicamente con el bienestar. Gutiérrez matiza esta idea: los gatos también pueden ronronear cuando se encuentran mal o sienten algún tipo de indisposición, y no es porque estén a gusto, sino porque “ese ronroneo les ayuda a apaciguarse”. Es decir, el ronroneo puede funcionar como un mecanismo para autocalmarse frente al malestar, no solo como expresión de placer.

Las posturas y movimientos que delatan que a tu gato le duele algo

Más allá de los sonidos, cambios en determinados hábitos, la postura o la forma de caminar del gato también puede ofrecer información muy valiosa. Cuando algo le duele, es habitual que respire un poco más rápido de lo normal y que reduzca su actividad, pasando más tiempo tumbado.

Así mismo, puede acicalarse mucho menos de lo normal o incluso dejar de hacerlo si la situación es grave. Esto se notará principalmente en el pelaje, que estará con un aspecto más graso o apelmazado, sobre todo en gatos mayores que, por dolor en las articulaciones, no llegan a lamerse ciertas zonas como el lomo.

Por contra, hay gatos que manifiestan el dolor lamiendo en exceso una misma zona, hasta quedarse sin pelo, algo típico en golpes, heridas o fracturas que han podido pasar desapercibidas.

Por otro lado, orejas caídas, ojos entrecerrados, cabeza baja al caminar o al tumbarse, formas de andar extrañas o muy encorvados, o tumbarse formando una “bolita”, son lo que se conoce como posturas antiálgicas, es decir, posiciones que el gato adopta de manera instintiva para reducir el dolor.

Otro detalle a vigilar según el veterinario es que, si un gato que antes saltaba a determinadas alturas deja de hacerlo, probablemente sea porque sus articulaciones ya no se lo permiten sin sentir molestias.

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Qué hacer si reconoces alguna de estas señales en tu gato, según el veterinario

Para Carlos Gutiérrez, el mensaje final es claro: el dolor casi siempre es síntoma de que algo más está ocurriendo, así que ante cualquiera de estas señales, por sutil que parezca, lo recomendable es acudir al veterinario.

El propio experto insiste en no dejar pasar estos cambios: “Si tú ves algo raro, llama a la consulta y llévalo cuanto antes”. Al final, nadie conoce mejor a un gato que la persona que convive con él a diario, y esa cercanía es precisamente la que permite detectar esos matices que, para cualquier otra persona, podrían pasar completamente desapercibidos.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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