Juan Manuel Liquindoli, etólogo: “Los perros no toman el sol por la vitamina D, lo hacen por otras razones”

 
Por María Besteiros, ATV y peluquera canina/felina. 29 marzo 2026
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Es fácil que, si convivimos con un perro, lo hayamos visto, en alguna ocasión, descansando al sol completamente relajado. El educador y etólogo canino Juan Manuel Liquindoli, en sus redes sociales, ha hablado sobre esta costumbre tan extendida y lo ha dejado claro: “No toman el sol por la vitamina D”.

Y es que, aunque nosotros solemos relacionar el sol con la vitamina D, ya que para los humanos la exposición solar es la principal fuente de esta vitamina, en los perros no sucede lo mismo. Para ellos estar al sol tiene otros motivos, de los que habla Liquindoli en su vídeo de Instagram.

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La fuente de vitamina D de los perros es la alimentación

Como señala Juan Manuel Liquindoli en su vídeo, los perros no buscan el sol porque necesiten vitamina D. La vitamina D es un nutriente esencial fundamental para el buen funcionamiento del organismo e interviene, por ejemplo, en la preservación de la salud ósea y de los sistemas inmunitario y muscular. Se trata de una vitamina de las llamadas liposolubles que destaca por su papel en la absorción del calcio y del fósforo, minerales básicos para unos huesos y dientes sanos.

Pero los perros no necesitan adquirirla del sol. Como carnívoros que son, apenas pueden sintetizar esta vitamina por vía cutánea. Aunque pasen horas expuestos a la radiación solar, las cantidades que absorberían no llegarían a cubrir sus necesidades diarias. Por este motivo, se ven obligados a hacerse con toda la vitamina D que necesitan a través de la alimentación.

En concreto, al consumir presas (y otros alimentos) ingieren la vitamina D (D3, que es su forma activa) de los tejidos. Por ejemplo, pescados azules, huevos y vísceras como el hígado contienen cantidades importantes de vitamina D. Además, los alimentos formulados específicamente para los perros, como piensos o latas, incluyen las cantidades adecuadas de esta vitamina. Un perro bien alimentado no necesitará ningún suplemento.

El sol como herramienta de bienestar para los perros

Aunque no les ayude a sintetizar vitamina D, los perros disfrutan del sol. Liquindoli menciona en su vídeo que tomar el sol es una de las conductas de confort y regulación que realizan los perros. Señala beneficios como la relajación a nivel emocional, pero también muscular, la mejora de la circulación de la sangre o una sensación corporal agradable.

El calor que el sol proporciona también puede aliviar a aquellos perros con molestias en las articulaciones o algún otro malestar físico. Por otra parte, la exposición solar aumenta la producción de serotonina, una hormona “de la felicidad”, que mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y, en general, se relaciona con el bienestar.

Cáncer de piel y golpe de calor: los riesgos invisibles de que tu perro pase demasiado tiempo al sol

Los perros no necesitan exponerse al sol para obtener la dosis que necesitan de vitamina D, pero sí pueden disfrutar de sus beneficios, siempre con precaución. En primer lugar, un exceso en la exposición a la radiación solar puede provocar problemas dermatológicos e incluso derivar en distintos tipos de cáncer, como el carcinoma de células escamosas. También es posible que se produzcan quemaduras, especialmente en zonas sin pelo o con poco pelo o con menor pigmentación.

Para evitar riesgos, a la venta es fácil encontrar protectores solares específicamente formulados para los perros (no sirve aplicarles los de uso humano), y gafas de sol. Es esencial proteger, sobre todo, zonas más sensibles, como la nariz o las orejas.

Pero, además, hay que tener en cuenta no solo la radiación, sino el calor. Un perro expuesto a altas temperaturas podría sufrir el terrible golpe de calor, una emergencia potencialmente mortal que requiere asistencia veterinaria inmediata e, incluso así, puede ser fatal. Jadeo que no cesa, temperatura elevada por encima de lo normal (más de 42º), hipersalivación o mucosas congestionadas son algunos de los signos clínicos que nos deben poner en alerta.

Así evitarás un golpe de calor si tu perro adora el sol

Para prevenir sustos, debemos asegurarnos de que el perro tiene siempre una zona sombreada en la que resguardarse del sol, así como agua fresca y limpia a libre demanda. En especial los perros más vulnerables, como los más jóvenes, los mayores, los que cuentan ya con alguna dolencia o los de razas braquicefálicas, que suelen respirar con mayor dificultad, deben protegerse del exceso de calor, evitando salir y/o realizar actividad física en las horas centrales del día.

Hay que saber que los perros, para regular su temperatura, no sudan como las personas, sino que jadean. Con el jadeo, intercambian el aire caliente de su interior con el más fresco del ambiente, pero, si el calor es excesivo, este intercambio no va a ser del todo eficiente. De ahí que debamos extremar las precauciones.

En definitiva, los perros no necesitan el sol para generar la vitamina D que requiere su organismo para un buen funcionamiento, pero les gusta exponerse a su calor y, con los debidos cuidados y precauciones, este puede ser una fuente de bienestar y confort.

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Bibliografía
  • Pinilla, Constanza (2023): "Vitamina D en Perros y Gatos: ¿El sol es necesario?", Salud & Buena Vida Pets, disponible en https://veterinaria.uach.cl/vitamina-d-en-perros-y-gatos-el-sol-es-necesario
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