Los expertos coinciden: tu gato no te ve como su dueño ni como otro gato, el vínculo es más profundo de lo que imaginas
Ver fichas de Gatos
Los tutores de gatos lo tienen claro: sus peludos son una parte fundamentan de su familia y el vínculo que los une no tiene comparación pero, ¿alguna vez te has preguntado qué significas tú para tu gato? A diferencia de lo que siempre se ha pensado, los felinos no son animales esquivos e indiferentes, ellos también valoran la compañía, son sociables y prefieren convivir con otros individuos antes que hacerlo en total soledad.
La etología, ciencia que estudia el comportamiento animal, lleva tiempo investigando la manera en la que los gatos se relacionan y crean lazos de confianza con sus tutores. Aunque su forma de expresar amor pueda ser algo ambigua en ocasiones, sin duda, los gatos generan fuertes sentimientos hacia los humanos con los que conviven y la conducta que muestran ante ellos no es aleatoria, sino que tiene un significado adaptativo.
Tu gato no te ve como su “dueño”, su relación contigo es distinta
Aunque muchas personas suelen utilizar la palabra “dueño” para referirse a la relación con su gato, la realidad es que este término no refleja para nada cómo los felinos entienden su entorno social. Los gatos no establecen jerarquías basadas en la propiedad ni interpretan a los humanos como figuras de control, sino como parte de su grupo social y emocional.
En otras palabras: un gato no “pertenece” a nadie ni tampoco aceptará de forma automática a las personas que viven con él nada más llegar a casa. La forma que tienen los gatos de relacionarse es distinta porque su cerebro funciona diferente. Para ellos, la seguridad es su prioridad y los vínculos se basan en la confianza. Y esa confianza se construye con el tiempo.
Los gatos solo conectan con ciertas personas: si te ha elegido, te ve como parte de su familia
Los felinos son animales sociables, pero mucho más “selectivos” que los perros en sus relaciones. Esto significa que, por lo general, no van a mostrar interés en interactuar con personas a quienes no conocen, sino que se comportan de manera precavida y cautelosa, analizan minuciosamente todos los movimientos y gestos de los otros individuos para prever sus intenciones y, a continuación, deciden si aproximarse o no a ellos.
Además de presentar este fuerte instinto de supervivencia, los gatos son animales territoriales, lo que implica que no aceptan que cualquiera acceda a su “zona de confort”, es decir, al espacio en el que el animal se siente seguro y tranquilo.
Teniendo en cuenta el comportamiento natural de la especie felina, es evidente que los gatos solo “aceptan” como parte de su círculo social a aquellas personas o animales en las que confían plenamente y que le aportan beneficios a nivel emocional. Cuando están junto a sus humanos favoritos, los gatos no se muestran tímidos ni asustados, sino que expresan señales afiliativas como por ejemplo, frotarse contra el tutor, “amasarle” o descansar en su regazo. Esto nos hace pensar que, efectivamente, los felinos consideran como parte de su familia a ciertas personas, pero no a otras.
Tu gato sabe que no eres un gato, pero te quiere como si fueras su “madre”
Gatos y humanos somos muy diferentes, no solo en nuestra apariencia física, sino también en nuestra forma de comunicarnos, nuestro olor y nuestros gestos. Esto los felinos lo perciben perfectamente y saben que sus tutores no son iguales que ellos. Por este motivo, los gatos domésticos han adaptado su comportamiento a la convivencia con las personas y también han desarrollado la capacidad de conectar emocionalmente con nosotros, aunque pertenezcamos a especies tan distintas.
En este sentido, está demostrado que los gatos liberan oxitocina, hormona asociada al vínculo afectivo y a la reducción del estrés, cuando están en compañía de aquellas personas con las que han establecido una relación de apego seguro, del mismo modo que lo hacen los niños humanos con sus madres.
La ciencia confirma que los gatos se apegan a sus humanos
Llegados a este punto, es probable que te peguntes si tu gato te quiere realmente o solo muestra interés en ti porque eres la persona que le aporta alimento, agua y refugio.
Esta es una cuestión muy frecuente entre los tutores de gatos, y es que, a veces, el comportamiento de los felinos es difícil de interpretar. Con el objetivo de encontrar respuesta a esta incógnita, en el año 2017 se llevó a cabo un experimento para estudiar las preferencias y motivaciones de los gatos. Para ello, se establecieron dos grupos de animales, uno formado por gatos domésticos que vivían en hogares junto a sus tutores y un segundo grupo compuesto por gatos procedentes de refugios. A todos los animales se les dio a elegir, en varias sesiones, entre una serie de estímulos: juguetes, objetos con olores atractivos, comida o interacción social con un humano. Los resultados del experimento mostraron que la gran mayoría de los felinos sentían más curiosidad por las personas que por el resto de estímulos y preferían las caricias del humano a, por ejemplo, comer, especialmente si ya existía un vínculo previo entre ellos.
Por supuesto, cada gato es diferente y sus prioridades también lo son, pero este estudio demuestra que los gatos presentan un genuino interés por, simplemente, pasar tiempo de calidad junto a las personas, aunque estas no le estén ofreciendo activamente alimento u otros reforzadores.
Las señales que indican que tu gato te quiere (y mucho)
Para poder valorar por ti mismo si tu gato te quiere, puedes prestara atención a una serie de comportamientos que los gatos solo llevan a cabo con aquellas personas en las que confían y a las que aprecian:
- Levanta y agita la cola cuando te ve: esta señal es una especie de saludo felino que indica afiliación y alegría por reencontrarse contigo.
- Maúlla suavemente mientras te sigue o te mira: los gatos pocas veces se maúllan entre ellos, pero han aprendido a utilizar el maullido como una forma de comunicación con los humanos. Eso sí, lo utilizan prioritariamente con sus tutores y no suelen maullar a personas desconocidas.
- Frota su cara y cuerpo contra ti: cuando un gato hace esto, impregna tu ropa con feromonas, cosa que solo hace con aquellos a los que considera parte de su selecto círculo social.
- Duerme sobre o junto a ti: un gato dormido es muy vulnerable, por lo que solo acepta dormir junto a personas en las que tiene plena confianza.
- Te amasa con sus garras: es otra señal afiliativa. Al hacer esto, el animal se relaja mucho y así expresa lo cómodo y seguro que se siente contigo.
Si has adoptado recientemente un gato y todavía no lleva a cabo estos comportamientos contigo, ¡ten paciencia!, los felinos son muy cautos y necesitan tiempo para adaptarse. Si respetas su espacio y su lenguaje, cubres adecuadamente sus necesidades y le das cariño, pronto confiará en ti y os convertiréis en los mejores amigos.
Marta Sarasúa es psicóloga, Auxiliar Técnico Veterinaria, estudiante de veterinaria y etóloga canina y felina. Además, desarrolla una labor de divulgación basada en su formación y experiencia en estas áreas.
Si deseas leer más artículos parecidos a Los expertos coinciden: tu gato no te ve como su dueño ni como otro gato, el vínculo es más profundo de lo que imaginas, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Cuidados básicos.