Los psicólogos coinciden: las personas que saludan y acarician a su perro antes de salir y al llegar a casa tienen esta personalidad
Algunos gestos cotidianos como el hecho de saludar a tu perro cuando llegas a casa o despedirte de él cuando te vas pueden resultar insignificantes y pasar completamente desapercibidos, pero dicen más sobre tu personalidad de lo que imaginas.
Convivir con un perro no solo supone sacarle a pasear y darle de comer, sino que implica establecer un vínculo emocional muy potente y duradero con el peludo. Los psicólogos llevan mucho tiempo estudiando las bases de esta relación tan especial que se crea entre un perro y su tutor y las conclusiones a las que han llegado son claras: la manera en la que te comportas con los animales define muy bien cómo eres.
Saludar y despedirte de tu perro dice mucho de tu nivel de empatía
Los seres humanos, desde que somos niños, tenemos totalmente normalizadas las conductas de saludar a otras personas cuando llegamos a un lugar o de despedirnos de ellas en el momento en que nos vamos. Sin embargo, no todo el mundo lleva a cabo este mismo ritual con sus perros, y es por ello que la psicología ha querido desentrañar la relación que existe entre la manera en que los tutores se comportan con sus animales y los rasgos de personalidad que poseen.
En este sentido, una de las cualidades más estudiadas ha sido la empatía. El hecho de hablar con los perros, saludarles activamente tras un tiempo separados, explicarles por qué te vas de casa y despedirte con una caricia al salir son comportamientos que se asocian a personas más sensibles, atentas y empáticas.
Cuando, antes de salir de casa, te acercas a tu perro, le acaricias suavemente y le dices que volverás pronto, lo que estás haciendo es ponerte en su lugar. Sabes que a tu perro no le gusta que te vayas y sientes la necesidad de tranquilizarle. Del mismo modo, cuando regresas a casa, saludas efusivamente al animal porque eres consciente de que se alegra de verte y de que esa interacción le hace feliz.
Esta capacidad para interpretar los gestos y emociones ajenas, y responder afectivamente ante ellas, se asocia a altos niveles de empatía.
La psicología relaciona el vínculo con los perros con una mayor inteligencia emocional
Cuando hablamos de inteligencia emocional nos referimos a la capacidad de gestionar y manejar de manera eficaz las emociones, tanto propias como ajenas, en un contexto social.
Tal y como demuestran varios estudios, el contacto continuado y la interacción positiva con un perro puede relacionarse con niveles más altos de inteligencia emocional. El hecho de acariciar o incluso de mantener el contacto visual con tu perro mejora capacidades cognitivas importantes, como la atención y la concentración, y te convierte en una persona más consciente de lo que ocurre a su alrededor.
Tener que cuidar y cubrir adecuadamente las necesidades de un animal que, en gran medida, depende de su tutor, favorece el desarrollo de un fuerte sentido de la responsabilidad emocional, lo cual es clave para poder crear un vínculo afectivo fuerte y estable basado en la confianza y el respeto mutuo.
Quienes son capaces de interpretar el lenguaje de su perro, asociar sus gestos, vocalizaciones y expresiones con un significado concreto y responder a ellos con seguridad y eficacia, son aquellas personas con un alto grado de sensibilidad y compromiso.
La ciencia confirma que acariciar a tu perro al llegar a casa tiene un efecto positivo para ambos
El contacto físico estrecho con un animal de compañía es una maravilla estrategia de regulación emocional, pues se ha demostrado que pasar tiempo de calidad con tu perro reduce los niveles de estrés a la vez que induce la liberación de oxitocina, conocida como “la hormona del apego”. Estos cambios fisiológicos no solo se desencadenan en el tutor, sino que el perro también responde a ellos, lo que ayuda a fortalecer la relación entre ambos.
Quienes muestran interacciones frecuentes con sus perros son personas más proactivas y con una mayor tendencia a buscar activamente este sentimiento de placer y bienestar.
En conclusión, lejos de ser una simple costumbre banal, el hecho de saludar y despedirse de un animal de compañía revela datos importantes acerca de la personalidad del tutor, quien suele mostrarse como una persona más empática, sensible y emocionalmente consciente. Un gesto aparentemente pequeño que, según la psicología, dice mucho más de lo que parece.
Marta Sarasúa es psicóloga, estudiante de veterinaria, etóloga especializada en modificación de conducta canina y Auxiliar Técnico Veterinaria. Además, desarrolla una labor de divulgación basada en su formación y experiencia en estas áreas.
Si deseas leer más artículos parecidos a Los psicólogos coinciden: las personas que saludan y acarician a su perro antes de salir y al llegar a casa tienen esta personalidad, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Curiosidades del mundo animal.
- Díaz Videla, M. y López, P. A. (2017). La oxitocina en el vínculo humano-perro: revisión bibliográfica y análisis de futuras áreas de investigación. Interdisciplinaria Revista de Psicología y Ciencias Afines.
- Dzik, M. V., Barrera, G. y Bentosela, M. (2018). La importancia de la oxitocina en el vínculo entre perros y personas. Interdisciplinaria Revista de Psicología y Ciencias Afines.
- Rehn, T., Handlin, L., Uvnäs-Moberg, K., & Keeling, L. J. (2014). Dogs' endocrine and behavioural responses at reunion are affected by how the human initiates contact. Physiology & Behavior, 124, 45-53.
- Yoo, O., Han, J.S. & Park, SA. Effects of human–dog interactions on brain activation. Sci Rep (2026). https://doi.org/10.1038/s41598-026-45639-2