Pilar Guerrero, etóloga felina: “Hablar a tu gato por cámara, sin que pueda verte ni olerte, puede confundirle y estresarle”
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Con la llegada de las vacaciones es más habitual que los cuidadores se ausenten del hogar durante unos días, dejando a su gato solo. La preocupación por mantener su bienestar lleva a que pongan en práctica distintas medidas para garantizar sus cuidados, como dejar al cargo a una persona de confianza que acuda todos los días o instalar cámaras desde las que poder comunicarse con el animal.
Pero, a este respecto, la etóloga felina Pilar Guerrero, en sus redes sociales, advierte de que hablar de esta manera con el gato puede suponer más inconvenientes que beneficios. Según explica, aunque los tutores puedan pensar que escuchar su voz les aporta tranquilidad, en muchos casos ocurre justo lo contrario: el animal puede reconocer la voz, buscar a la persona por la casa y frustrarse al no encontrarla.
La advertencia de la etóloga sobre dejar juguetes a tu gato cuando se queda solo en casa
Es habitual que los gatos se queden un tiempo solos en casa, ya que son muchos los cuidadores que deben salir a trabajar todos los días. No supone un problema, pues el animal se adapta a los horarios y rutinas de su casa. Aun así, algunos cuidadores instalan cámaras que permiten la observación y, también, cuentan con la posibilidad de hablar con el gato.
El uso de estas cámaras es más frecuente cuando el periodo de ausencia del hogar aumenta, por ejemplo, durante las vacaciones. Es sabido que para la mayoría de los gatos es mejor quedarse solos en casa unos días que acompañar a sus cuidadores fuera de su territorio y rutinas. Pero, lógicamente, esto implica que hay que garantizarles su bienestar el tiempo que se vaya a estar fuera, que, cabe recordar, según la Ley de Bienestar Animal, no puede superar los tres días consecutivos sin supervisión.
Así, la mayoría de los cuidadores optan por dejar a alguna persona de confianza encargada de acudir al hogar todos los días para pasar un rato con el gato y asegurarse de que tiene alimento y agua, así como un arenero limpio. Además, acostumbran a dejarles suficientes juguetes interactivos para que esté entretenido el tiempo que está despierto.
A este respecto, Pilar Guerrero matiza que “los juguetes que dejamos por casa a su disposición, o bien no va a prestarles atención en absoluto o, si lo hace, es de forma muy ocasional”. Esto se debe a que “todo aquello que tu gato se habitúa a ver, deja de tener interés para él”. Aunque una interacción mayor o menor también va a depender mucho del carácter de cada gato.
En cualquier caso, es importante que, en ausencia del cuidador, alguna persona de la confianza del gato se pase por casa para interactuar y jugar con él, al menos una vez al día.
Lo que realmente siente tu gato cuando escucha tu voz por una cámara
Como hemos mencionado, algunos cuidadores, en vacaciones o en el día a día, ponen cámaras en casa para observar a su gato en su ausencia e incluso poder hablar con él. Para la etóloga Pilar Guerrero “esto lo hacemos más por nosotros que por ellos”. Tiene sentido porque estamos por completo familiarizados con la comunicación por teléfono o videollamada, con lo que, para nosotros, es una buena alternativa.
Pero, en palabras de la etóloga, “para ellos puede resultar muy confuso”. Aunque a las personas les parezca que hablar con el gato a través de la cámara le gusta porque reacciona a su voz, lo cierto es que, como explica Guerrero, “que el gato esté en casa y de repente escuche tu voz pero no pueda verte ni olerte, es algo que va a confundirle e incluso puede estresarle”.
Los maullidos que emite el animal y que muchos cuidadores interpretan como una reacción positiva se explican más como llamada que como muestra de alegría: “Realmente no está contento, está llamándote, buscándote porque te ha escuchado y piensa que estás ahí pero no entiende que no pueda verte”, apunta la etóloga.
La cámara de vigilancia sí, pero bien usada
La cámara es más bien un elemento que ayuda a que los cuidadores se tranquilicen cuando no pueden estar en casa con el gato. Permite observar qué hace y comprobar que todo está en orden, por ejemplo, que no ha tirado el agua ni se ha quedado atrapado en ningún sitio. Vigilarlo de esta manera no le va a suponer ningún problema, pues ni será consciente ni le afectará para nada. Por lo tanto, si el cuidador está así más tranquilo, puede recurrir al uso de una cámara sin problema.
Pero, tal y como ha explicado la etóloga Pilar Guerrero, no se debería utilizar para hablar con el gato, pues muchos ejemplares se sentirán confusos, incluso estresados, al oír la voz de su cuidador, pero no encontrarlo. Por lo tanto, cámaras para tu tranquilidad, sí, para comunicarte con el gato, mejor no.
En resumen, todos los cuidadores buscan lo mejor para sus gatos y esto incluye garantizarles su bienestar, también cuando deben quedarse solos. En esta línea, está en auge el uso de cámaras de vigilancia. Pueden instalarse, pero es mejor evitar hablarles a través de ellas, ya que oír la voz del cuidador, pero no poder tocarlo ni verlo, puede resultar altamente estresante para el animal.
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