Punch, el mono bebé que busca refugio en su peluche y está enterneciendo a todo el mundo
Punch es un macaco japonés (Macaca fuscata) que nació el 26 de julio de 2025 en el zoológico de Ichikawa y fue abandonado por su madre. Por ello, tuvo que ser criado por humanos, quienes le dieron un peluche para que actuara como objeto de apego. Desde entonces, este pequeño mono ha encontrado en su peluche un refugio seguro y un compañero inseparable, abrazándolo mientras duerme, caminando con él y refugiándose cuando se siente inseguro.
Pero lo que ha hecho que su historia se vuelva viral en todo el mundo no es solo su ternura, sino la forma en que nos recuerda lo importante que es el afecto y la seguridad emocional. A través de su comportamiento con el peluche, Punch nos enseña cómo los vínculos pueden brindar consuelo y bienestar en los momentos más difíciles.
Abandonado al nacer, Punch encontró consuelo de la manera más tierna
Al nacer, la madre de Punch lo rechazó y el pequeño macaco perdió la sensación de seguridad que toda cría necesita para desarrollarse correctamente. Los cuidadores intervinieron rápidamente para cuidarlo, proporcionándole alimento y protección. Pero los primates bebés también necesitan vínculo, contacto y estímulos emocionales. Por ello, le ofrecieron un peluche que se convirtió en su compañero inseparable.
Punch no solo sostiene a su orangután de peluche para dormir: lo abraza, lo acaricia y busca en él ese calor y seguridad que todo bebé necesita. Para él, su peluche es su refugio emocional, algo que los etólogos llaman "objeto de apego transicional", un recurso que ayuda a los animales a gestionar la ansiedad o el estrés durante las primeras etapas de la vida, dándoles confianza y seguridad aunque su madre no esté.
El peluche que se convirtió en su mejor amigo
Lo que hace que Punch esté derritiendo el corazón de todos al ver sus vídeos compartidos en redes sociales es la forma en que se aferra a su peluche. Cada abrazo transmite la necesidad de afecto y seguridad que nos hace comprender su ternura y empatizar con su vulnerabilidad.
El peluche no reemplaza la interacción social de Punch, pero sí lo ayuda a sentirse seguro mientras intenta integrarse en el grupo y aprende a confiar en los demás macacos. La ciencia ha demostrado que los objetos de consuelo son sumamente útiles para los primates huérfanos o separados de su madre. Les ofrecen seguridad y apoyo emocional cuando carecen del contacto materno.
En el caso de Punch, su peluche cumple perfectamente ese rol: cuando siente el rechazo de algún miembro del grupo, acude rápidamente a él en busca de consuelo y protección.
De la soledad al grupo: Punch empieza a hacer amigos
Los cuidadores empezaron en enero a introducir a Punch con los demás macacos para iniciar su integración al grupo. La socialización es fundamental para los primates, que viven en grupos estructurados donde se relacionan, juegan y practican hábitos clave como el grooming. La cooperación es vital para sobrevivir, y por eso es tan importante que Punch logre integrarse con éxito.
Al principio, algunos monos lo rechazaban, lo que hace que aún nos enternezca más ver a Punch correr a abrazar su peluche. Sin embargo, poco a poco ha comenzado a integrarse. Se ha observado que algunos adultos lo acicalan, un gesto que en primates indica aceptación, confianza y el inicio de lazos sociales. Estas interacciones son esenciales para que Punch aprenda los comportamientos propios de su especie y empiece a construir relaciones dentro del grupo.
Aunque Punch todavía recurre a su peluche cuando lo necesita, sus compañeros adultos le permiten cada vez más participar en el grupo y practicar habilidades sociales reales. Su historia nos recuerda que la comunidad no es solo compañía: es aprendizaje, protección y bienestar emocional.
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- Eléonore Rolland, Oscar Nodé-Langlois, Patrick J. Tkaczynski, Cédric Girard-Buttoz, Holly Rayson, Catherine Crockford, Roman M. Wittig. Evidencia de apego organizado, pero no desorganizado, en crías de chimpancés occidentales salvajes (Pan troglodytes verus) . Nature Human Behaviour , 2025; DOI: 10.1038/s41562-025-02176-8
- Harlow, H. F., & Zimmermann, R. R. (1959). Affectional responses in the infant monkey. Scientific American, 200(6), 68–77. https://doi.org/10.1038/scientificamerican0659-68
