Cuando un perro se vuelve agresivo de repente no es casualidad: esto es lo que intenta decirte y cómo actuar
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Sin duda, uno de los problemas comportamentales que más preocupan a los tutores y que con mayor frecuencia tratan los veterinarios y etólogos es la agresividad, especialmente si esta aparece de manera repentina e imprevisible. Un perro puede mostrarse agresivo por muchos motivos y es una combinación de carácter, genética, experiencias, entorno y aprendizaje lo que determina que un animal responda ante un estímulo de una forma u otra.
Es poco frecuente que la agresividad aparezca de repente si el perro nunca antes había mostrado indicios de ella, pero no es algo imposible. Como etóloga, analizo cuáles son los principales motivos por los que un perro puede haber alterado su conducta de la noche a la mañana y qué puedes hacer tú al respecto.
Las razones por las que algunos perros cambian su comportamiento de un día para otro
Cuando la agresividad aparece de manera repentina, los motivos suelen ser diferentes a aquellos que justifican un comportamiento de aparición más lenta y progresiva. Los principales son:
- Dolor o enfermedad: esta es una de las causas más frecuentes por las cuales el perro cambia su comportamiento de manera brusca e impredecible. Un animal que tiene dolor no suele permitir que otros individuos se acerquen a él y pueden incluso defenderse gruñendo o marcando si le tocan alguna zona sensible. A veces, no es necesario que exista una lesión evidente, puede ser que, simplemente, el perro se encuentre mal y no tolere cierta interacción.
- Protección de recursos: un perro que protege su comida suele hacerlo desde que es joven, sin embargo, si ha sufrido una mala experiencia puntual (alguien le ha arrebatado su alimento) o ha conseguido un objeto que le resulta especialmente valioso, puede aprender rápidamente a mostrarse agresivo con el objetivo de proteger su “tesoro”.
- Pico de ansiedad: algunos perros se muestran completamente dóciles y afables en su día a día, mientras mantienen unas rutinas estables, pero, sin embargo, pueden desarrollar una agresividad inesperada si se produce en su entorno algún cambio especialmente estresante que no es capaz de gestionar, por ejemplo, que llegue un nuevo cachorro a casa.
- Se siente acorralado: un perro rara vez recurre a la agresividad si tiene otras formas de evitar los problemas. No obstante, un animal que siente mucho miedo y que no tiene posibilidad de huir, puede atacar como forma de defenderse a sí mismo, aunque nunca antes lo hubiera hecho. Esto es frecuente en caso de animales que han sido educados a base de castigos o que no han podido socializar adecuadamente cuando eran cachorros.
Esto es lo que debes hacer si tu perro se ha vuelto agresivo
Por lo general, que tu perro haya mostrado un comportamiento agresivo de manera puntual e inesperada no significa que se haya convertido en un animal peligroso o impredecible para el resto de su vida. Un perro que, por primera vez, gruñe, muestra los dientes, marca o muerde a otro animal o persona está indicando que algo no va bien, ya sea con su salud física o emocional.
Si ya se ha producido algún incidente con el perro, lo primero que debes hacer es prevenir que vuelva a ocurrir y, para ello, es importante que modifiques el entorno del perro y elimines todo aquello que haya podido desencadenar la reacción agresiva. Por ejemplo, es buena idea que llevas al animal a una zona tranquila, con la que esté familiarizado y evites que otras personas o animales se acerquen por el momento, mientras investigas qué ha podido pasar.
A continuación, te recomendamos hacer una lista donde recojas aquellas cosas que han podido alterar al perro: visitas en casa, encontronazo con otro perro agresivo, ruidos extraños, una caricia en alguna zona concreta, etc. Igualmente, asegúrate de observar bien al perro en busca de otros síntomas o señales que indiquen que algo no va bien (jadea mucho, no quiere comer, vomita, tiene diarrea, respira con dificultad, cojea, etc.).
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Siempre que tu perro sufra un cambio conductual repentino, es una buena idea consultar el episodio con un profesional, aunque aparentemente solo se haya producido una vez de manera muy puntual.
No se debe considerar como algo normal que un animal muestre un comportamiento agresivo sin una causa definida y, por su puesto, no es algo que se deba pasar por alto, ya que no tratar el problema a tiempo puede derivar en un empeoramiento de la situación, que podría ser peligrosa.
En primer lugar, lo más recomendable sería pedir una cita con tu veterinario de confianza para que revisara al animal en busca de signos de dolor o patología subyacente. A través de un examen clínico completo y una serie de pruebas diagnósticas, el profesional podrá determinar si el perro padece una enfermedad que haya podido desencadenar su comportamiento o si, por otro lado, el problema es más bien ambiental. En este último caso, será un etólogo canino quien te ayude a analizar el problema y te paute una serie ejercicios y modificaciones para ayudar al peludo a que se encuentre mejor y no tenga la necesidad de volver a mostrar agresividad.
En definitiva, que un perro se vuelva agresivo de repente es algo que se debe revisar porque no es casualidad: siempre hay un motivo.
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