Un jubilado de 82 años recicló más de un millón de latas y botellas y recaudó más de 100.000 dólares para salvar perros abandonados
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Una lata vacía vale apenas unos céntimos. Un millón de latas y botellas, en cambio, puede significar una segunda oportunidad para cientos de animales. Es lo que ha demostrado Selwyn “Nuts” Nutley, un jubilado australiano que dedicó buena parte de su tiempo a recoger envases para financiar a una organización dedicada al rescate de perros y gatos.
Su trabajo se desarrolla en Emerald, una localidad de Queensland, Australia. Cuando su historia alcanzó repercusión internacional, Nutley había conseguido reciclar más de un millón de envases y recaudar más de 100.000 dólares australianos para CQ Pet Rescue.
El dinero tiene un destino muy concreto: ayudar a animales procedentes de refugios municipales que, en determinados casos, se encuentran incluidos en listas de eutanasia.
Su pasión por ayudar a los perros le llevó a encontrar una nueva forma de colaborar
La relación de Nutley con CQ Pet Rescue y Containers for Change comenzó mucho antes de alcanzar la cifra del millón de envases.
Según ABC Australia, el jubilado se acercó a la organización después de adoptar a su primer perro rescatado, aproximadamente una década antes de que su historia adquiriera notoriedad internacional. Su implicación fue creciendo y terminó compartiendo su casa con cuatro perros: Mindy, Lindy, Rover y Buddy.
Nutley no se limitaba a donar dinero. Participaba en mercadillos, lavaba perros y colaboraba con el traslado de animales. Incluso realizó viajes de más de 800 kilómetros hasta Brisbane para llevarlos a lugares donde pudieran encontrar casas de acogida u organizaciones capaces de recibirlos.
La aparición del programa Containers for Change, implantado en Queensland en noviembre de 2018, le proporcionó una nueva manera de colaborar.
El funcionamiento es sencillo: determinados envases de bebidas pueden entregarse en puntos habilitados y generan un reembolso de 10 centavos australianos por unidad. Ese dinero puede cobrarse o destinarse a organizaciones participantes.
Llegó a recoger 6.000 envases a la semana con una misión muy concreta
Lo extraordinario está en la escala alcanzada por Nutley. El jubilado llegó a dedicar alrededor de 45 horas semanales a recoger, clasificar y entregar envases.
Para facilitar el trabajo incluso adaptó su vehículo con una plataforma elevadora. Recorre establecimientos, clubes y viviendas de Emerald retirando los recipientes acumulados y transportándolos hasta los puntos de devolución.
Su iniciativa terminó involucrando a buena parte de la comunidad. Comercios locales comenzaron a guardar sus latas y botellas para entregárselas y algunos vecinos dejaban bolsas con envases frente a su vivienda.
En determinados momentos llegó a procesar alrededor de 6.000 unidades semanales. El resultado acumulado superó el millón de envases y los AU$100.000 recaudados.
No fue un fenómeno repentino. En 2020, cuando tenía 78 años, Nutley ya había recogido más de 185.000 latas y botellas en apenas un año, obteniendo cerca de AU$20.000 para la organización.
Más de 100.000 dólares para dar una segunda oportunidad a animales en riesgo
CQ Pet Rescue tiene una particularidad que explica la importancia de estas donaciones. La propia organización del programa Containers for Change señala que trabaja con animales incluidos en listas de eutanasia de refugios municipales y que no recibe subvenciones gubernamentales.
El territorio que debe cubrir la asociación explica todavía mejor el valor de ese dinero. CQ Pet Rescue trabaja en una superficie de unos 52.000 kilómetros cuadrados en Central Highlands y centra su actividad precisamente en animales que figuran en listas de eutanasia de refugios municipales.
Según explicó su tesorera, Susan Consedine, a ABC Australia, durante la pandemia la labor de Nutley llegó a resultar decisiva: al desaparecer los eventos con los que normalmente obtenían fondos, la recogida y devolución de envases fue prácticamente la única vía de financiación durante cerca de dos años.
La organización sostiene que, de haber tenido que cerrar entonces, un número indeterminado de animales habría sido sacrificado sin necesidad. La financiación permite afrontar gastos indispensables para rescatar animales, mantenerlos y buscarles posteriormente una familia.
El esfuerzo de Nutley resultó especialmente importante durante la pandemia. Susan Consedine, tesorera de CQ Pet Rescue, explicó que las restricciones de esa época eliminaron buena parte de las actividades que utilizaban habitualmente para recaudar fondos. Durante aproximadamente dos años, el reciclaje se convirtió en una de sus principales vías de ingresos.
La dimensión del proyecto puede observarse también en su evolución. En octubre de 2020, CQ Pet Rescue había obtenido más de AU$38.000 mediante Containers for Change y Nutley había recogido personalmente más de 66.000 envases. Años después, el programa superaba los AU$100.000 destinados a la protección animal.
Así, cada botella que Nutley recoge cumple dos funciones: evita que un residuo aprovechable termine desperdiciado y genera recursos para animales que necesitan una nueva oportunidad.
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- Containers for Change / https://www.containersforchange.com.au/qld/fundraising-charities-and-community-groups