Las razas de gato que más visitan al veterinario: descubre sus problemas de salud más frecuentes
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Al igual que ocurre con los perros, la selección genética de las razas de los pequeños felinos no solo consigue que estos sean muy diferentes unos de otros y potenciar las características físicas que tanto gustan a muchas personas, sino que también potencia algunos problemas de salud y predisposición a enfermedades. Más allá de la estética, el comportamiento u otros rasgos llamativos, la búsqueda de los genes deseados y perpetuarlos mediante la cría selectiva también provoca que haya gatos que sufren consecuencias en su salud.
Razas como el persa, el maine coon, el sphynx o el scottish fold, entre otras, son las más predispuestas. Conoce a las razas de gato que más visitan al veterinario y cuáles son sus problemas de salud más frecuentes.
Lo que hace único al sphynx también afecta a su salud: problemas de piel, oídos y más
El gato sphynx o esfinge es característico por su apariencia sin pelo y piel suave que tanto gusta a mucha gente, pero es precisamente esa ausencia de pelo lo que hace que sea una raza que requiere de cuidados más específicos que otros, pese a no ser una raza excesivamente predispuesta a enfermedades. Estos cuidados extras se deben a los problemas como la exposición de su piel, que hace que se produzca una mayor cantidad de grasa natural para protegerla, lo que tiende a acumularse y a favorecer infecciones de piel y de oídos, entre otros problemas. Esta grasa debe ser limpiada de forma frecuente mediante baños con productos específicos, como champú y toallitas diseñados para cuidar la piel de los gatos sin pelo o con poco pelo.
Al carecer de pelo, también son mucho más sensibles que otras razas a las altas y a las bajas temperaturas, tendiendo a presentar hipotermia y golpes de calor o quemaduras, por lo que requiere un mayor control ambiental y evitar que pasen mucho frío o que estén bajo el sol cuando la radiación solar es intensa.
El lado menos conocido de los gatos maine coon: corazón, articulaciones y riesgos
El maine coon es una preciosa raza felina que se caracteriza por su aspecto salvaje y de gran tamaño, lo que les hace imponentes. El gato maine coon es un gato robusto que requiere de controles específicos por su complexión y genética. El gran tamaño de esta raza hace que órganos y distintas partes de su cuerpo, como el corazón y las articulaciones, requieran de un seguimiento frecuente.
En lo que respecta a los problemas articulares, son consecuencia de su gran peso y tamaño que pueden ejercer presión en las articulaciones de las rodillas y las caderas, derivando en displasias de cadera, dolor articular y rigidez a medida que envejecen. Para ayudar a controlarlo, se requiere mantener al gato en un peso saludable y llevando a cabo un ejercicio moderado para aliviar la tensión articular.
En la parte del corazón, el gato maine coon tiene predisposición a la cardiomiopatía hipertrófica, una enfermedad genética en la que se produce un engrosamiento del músculo del corazón que, si no es detectada a tiempo, afecta a la funcionalidad cardiaca y genera complicaciones. Las revisiones y controles veterinarios son indispensables para detectarla de forma temprana y mejorar así el pronóstico de la enfermedad.
Algunos de estos problemas de salud en realidad se pueden preveer o evitar gracias a pruebas genéticas. Por ejemplo, el test genético para cardiomiopatía hipertrófica, que detecta mutaciones genéticas asociadas a la enfermedad, identificando gatos portadores o afectados antes de cruzarlos con otros, para evitar así transmitirlo a la descendencia.
Gatos persas y exóticos: cómo su cara achatada afecta a su salud
El gato persa y el gato exótico de pelo corto tienen algo en común, son gatos braquicéfalos, es decir que tienen la cara achatada. Esta particular anatomía hace que sus vías respiratorias se vuelvan más estrechas, dificultando la entrada de aire y provocando respiraciones difíciles y ruidosas, problemas oculares, como lagrimeo por un peor drenaje de sus conductos lagrimales, infecciones oculares y mayor sensibilidad al calor.
En el caso del persa, se añade además que presenta pelaje largo, por lo que es más susceptible a problemas como nudos o falta de higiene, por lo que es importante cepillar diariamente a estos gatos para, además, también prevenir la formación de bolas de pelo en el estómago o el intestino consecuencia de la ingestión de los pelos sueltos durante el acicalamiento.
Por otro lado, los gatos persas pueden presentar una enfermedad hereditaria del riñón, la enfermedad renal poliquística (PKD), en la que se forman quistes renales rellenos de líquido que pueden crecer y producir esta enfermedad renal crónica. Como ocurre con la raza maine coon, también existen test genéticos que permiten determinar a los gatos portadores.
El problema silencioso del british shorthair: sedentarismo, sobrepeso, diabetes y más
El british shorthair es un gato robusto, tranquilo y adaptable, y pese a que no es un gato especialmente delicado, si es una raza que requiere de una serie de cuidados preventivos relacionados con su estilo de vida, pues son muy tendentes al sedentarismo al ser un gato muy calmado y poco activo, ganando peso con facilidad. La ganancia de peso predispone a problemas de salud relacionados como la diabetes, la artrosis, enfermedades urinarias y enfermedades metabólicas. Por otro lado, también tienen una cierta tendencia a la cardiomiopatía hipertrófica, por lo que las revisiones veterinarias periódicas en esta raza suelen ser habituales.
Scottish fold: la verdad detrás de sus orejas dobladas y sus problemas de salud
El gato scottish fold es una raza muy característica debido a sus orejas dobladas, pero es precisamente esta característica física tan distintiva la relacionada con sus problemas de salud. Esta forma de las orejas se produce como consecuencia de una mutación que afecta al cartílago y también puede afectar a otras partes del cuerpo, como huesos y articulaciones, pudiendo provocar una enfermedad conocida como osteocondrodisplasia. En esta enfermedad se produce rigidez de las patas y la cola, dificultades para saltar o moverse y dolor articular. Mientras que algunos gatos de esta raza presentan síntomas leves otros requieren medicaciones para el dolor de por vida, por lo que se trata de una raza que puede visitar con frecuencia el veterinario.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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