Los veterinarios alertan: “A partir de 25 ºC los conejos corren el riesgo de sufrir un golpe de calor que puede ser mortal”
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Con la llegada de las altas temperaturas debemos extremar los cuidados con los animales de compañía, pues muchos de ellos sufren incluso más que las personas los efectos adversos de un exceso de calor. Un ejemplo de estos animales más vulnerables cuando los termómetros ascienden es el conejo.
Al no poder refrigerarse con la misma eficiencia que nosotros, pues no sudan, es más fácil que sufran el llamado golpe de calor, una urgencia veterinaria que puede llegar a resultar fatal. Por este motivo, los veterinarios advierten de la necesidad de extremar las precauciones y actuar ante la más mínima sospecha de golpe de calor.
Los conejos no pueden sudar y el calor puede ser letal para ellos
Como hemos avanzado, los conejos son de los animales que más se pueden ver afectados ante la subida de las temperaturas. Hay que saber, como hemos comentado, que no pueden sudar para regular su temperatura corporal. Al contrario, solo pueden eliminar el calor a través de las orejas, de ahí que se vean en dificultades cuando el termómetro sube.
De hecho, a partir de unos 25 ºC ya pueden comenzar a presentar problemas. El golpe de calor sería el más grave y potencialmente mortal en cuestión de minutos si el animal no recibe atención veterinaria de urgencia. Las posibilidades de golpe de calor en conejos aumentan mucho cuando la temperatura alcanza o supera los 30º y la humedad ambiental es elevada. El golpe de calor es una de las principales patologías de los conejos. Los cuidadores deben conocerla.
Las señales que indican que un conejo está sufriendo un golpe de calor
Dada la rapidez con la que un golpe de calor puede matar a un conejo, es fundamental que los cuidadores sepan identificar cuáles son los signos clínicos que les deben poner en alerta. Destacamos los siguientes:
- Respiración más rápida de lo normal o difícil (jadeo), que puede acompañarse de ruidos.
- Orejas muy calientes o enrojecidas.
- Debilidad general.
- Letargo y apatía (el conejo se queda tumbado en el suelo sin moverse o se mueve muy despacio).
- Desorientación, descoordinación y tambaleo.
- Hipersalivación.
- Ausencia de reacción ante los estímulos.
- Convulsiones.
Si se detecta alguno de estos signos, es importante contactar de inmediato con el veterinario y seguir sus consejos o desplazarse hasta el centro clínico más cercano, mejor si cuenta con profesionales expertos en animales exóticos. Durante el traslado, conviene mantener al conejo en un ambiente fresco y ventilado.
También podemos humedecer su cuerpo, por ejemplo, pasándole una toalla mojada en agua y poniéndole unas compresas de agua fría en las orejas. Es fundamental no enfriarlo de golpe, por ejemplo, metiéndolo directamente en agua fría, pues ese cambio brusco de temperatura podría provocar un shock térmico fatal. Si está consciente y puede ingerir, podría ofrecérsele agua a temperatura ambiente para que beba.
Las medidas que recomiendan los veterinarios para proteger a los conejos del calor
Los veterinarios especializados en animales exóticos, que son los que se encargan de atender a los conejos domésticos, ofrecen una serie de recomendaciones básicas para prevenir que lleguen a sufrir un golpe de calor en el hogar. Hay que recordar que siempre es mejor prevenir que tener que tratar, más en una patología como el golpe de calor, que puede ser mortal en cuestión de minutos. Las principales precauciones que deben considerar los cuidadores son:
- Evitar la exposición al sol directo durante mucho tiempo.
- Mantener la jaula y, en general, la estancia bien ventiladas. Además, la jaula puede taparse con una toalla mojada (pero que no choree agua).
- Ofrecer objetos fríos para que se puedan acercar a ellos (a los conejos les gusta su contacto cuando hace mucho calor e incluso lamerlos). Nos referimos a latas o botellas enfriadas cubiertas por un paño, pero una superficie de baldosas, mármol o cerámica donde tumbarse también es bien recibida.
- Preservar la temperatura ambiental ideal para ellos, que oscila entre los 20-22 ºC. Puede usarse el aire acondicionado o el ventilador, siempre que el chorro de aire no les dé directamente.
- Cepillar con frecuencia, ya que un manto bien cuidado previene que el animal pase un calor excesivo. Consultar con el profesional por si se le pudiese cortar el pelo.
- Humedecer los pabellones de las orejas (proteger los conductos para que no entre agua en los oídos), pues es por donde los conejos eliminan el calor. También se les puede pulverizar agua por el cuerpo.
- Incluir verduras frescas en la alimentación para mejorar el aporte hídrico.
- Por supuesto, asegurarles agua fresca y limpia las 24 horas, cambiándola las veces que haga falta. Se le puede añadir un cubito de hielo para conservar más tiempo el frescor.
En definitiva, los conejos son muy sensibles a las altas temperaturas y, en consecuencia, corren un riesgo importante de sufrir un golpe de calor. Esta urgencia veterinaria puede acabar con su vida en cuestión de minutos. Se caracteriza por signos clínicos como el jadeo, la hipersalivación, el enrojecimiento de las orejas o el letargo, entre otros. Dada su gravedad, los cuidadores deben centrarse en la prevención, protegiendo al conejo del sol y manteniéndolo en un ambiente fresco y bien ventilado.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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- Ateuves (2017): "Las cinco principales patologías del conejo que debes conocer". Revista Ateuves.
